La muestra, inaugurada el pasado 6 de febrero, reúne más de cuarenta fotografías realizadas por las y los participantes del Taller de Cine Documental Comunitario de Milpa Alta, una iniciativa formativa que apuesta por el uso de los medios audiovisuales como herramienta para preservar la memoria colectiva y fortalecer la identidad cultural de la región.
El proyecto surge de la colaboración entre la FARO Milpa Alta y PILARES Cultura, y representa la primera exposición del año en este recinto cultural. De acuerdo con autoridades del espacio, el objetivo no solo es exhibir imágenes, sino generar un proceso comunitario en el que las personas reconozcan el valor de su territorio, sus costumbres y su historia.
Las fotografías retratan escenas cotidianas, paisajes naturales y expresiones culturales que dan cuenta de la grandeza de la alcaldía Milpa Alta, una de las zonas con mayor riqueza ambiental de la capital y considerada uno de los principales pulmones verdes de la Ciudad de México. A través de la lente, las imágenes invitan a observar con detenimiento aquello que suele pasar desapercibido.
El taller que da origen a la exposición está enfocado en el aprendizaje del lenguaje documental y visual. Su metodología combina la práctica en los montes comunales —donde las y los participantes experimentan con encuadres, composición y luz— con el trabajo directo en los pueblos, fomentando el acercamiento respetuoso con las personas y sus historias.
Aunque el taller está dirigido principalmente a jóvenes, con el tiempo se ha convertido en un espacio intergeneracional. Esta diversidad ha permitido que el intercambio de experiencias enriquezca los procesos creativos y refuerce el sentido de comunidad, uno de los ejes centrales del proyecto.
"Sombras de Tierra Viva" no solo busca mostrar la cultura de Milpa Alta hacia el exterior, sino también propiciar que quienes habitan la región reconozcan la riqueza de su propio entorno. La exposición plantea que el fortalecimiento de la identidad local es clave para que otros puedan conocer, estudiar y valorar los pueblos originarios de la demarcación.
La inauguración estuvo acompañada por música en vivo, creando un ambiente de encuentro y celebración colectiva. Autoridades culturales destacaron la importancia de estos espacios abiertos, donde el arte se convierte en un punto de convergencia para el aprendizaje, la expresión y el diálogo comunitario.
La exposición permanecerá abierta al público hasta el 28 de febrero, con entrada libre, en la FARO Milpa Alta–Miacatlán. Más que una galería, el recinto se consolida como un espacio donde la cultura se vive, se comparte y se construye desde la comunidad.