El cuidado ya no será invisible: CDMX impulsa una reforma histórica
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, presentó la iniciativa de Ley del Sistema Público de Cuidados y reformas al artículo 9 de la Constitución de la Ciudad de México, con la meta de erradicar la división sexual del trabajo y reconocer el cuidado como un derecho humano universal.
En el Museo de la Ciudad, y durante la Conferencia Regional sobre la Mujer, Brugada destacó que las mujeres han cargado por siglos con las tareas domésticas y de cuidado, lo que ha limitado su acceso al empleo, la educación, la participación política y la autonomía económica. "Cuidar no es un destino natural femenino, sino una responsabilidad social compartida", afirmó.
La propuesta establece que los trabajos domésticos y de cuidado son productivos, esenciales para la vida y deben distribuirse entre toda la sociedad. Plantea servicios gratuitos como estancias infantiles, casas de día para adultos mayores, centros de rehabilitación, lavanderías populares y comedores comunitarios, coordinados con las 16 alcaldías para crear sistemas locales vinculados al modelo de ciudad.
El Sistema Público de Cuidados se basa en tres ejes: reconocer, redistribuir y reducir estas tareas, además de eliminar los roles de género que históricamente han generado desigualdad. Para su arranque, el Gobierno de la Ciudad invertirá 200 millones de pesos en infraestructura y equipamiento durante 2025, con el objetivo de abrir 200 sistemas y 300 espacios de cuidado en seis años.
En total, la capital destina 10 mil millones de pesos a programas y apoyos sociales relacionados, entre ellos Desde la Cuna, Pensión Universal, Ingreso Ciudadano Universal, Casas de las 3R y Mi Beca para Empezar.
La meta a largo plazo es lograr, en 30 años, la mayor cobertura de infraestructura de cuidados, asegurando que el presupuesto anual no disminuya y que el valor económico del trabajo de cuidados sea contabilizado.
La activista Ana María Falú calificó la iniciativa como "un legado para las mujeres de la región y del mundo". Para Brugada, representa un acto de justicia: "El cuidado dejará de ser invisible y de recaer casi exclusivamente en las mujeres para convertirse en un derecho garantizado por toda la sociedad".