Tijuana se ha convertido en una de las ciudades con la tortilla más cara de México. Mientras en la Ciudad de México el kilo se vende en promedio en 21.89 pesos y en Toluca en 20.29, en algunos negocios de la frontera bajacaliforniana alcanza hasta 30 pesos.
Según la Secretaría de Economía, el precio promedio en Tijuana es de 27.82 pesos por kilo, superior al de otras ciudades del norte como Monterrey (25.38 pesos) o Ciudad Juárez (24.89 pesos).
El aumento se explica por dos factores principales. Primero, el salario mínimo en la Zona Libre de la Frontera Norte es de 419.88 pesos diarios, mientras que en el resto del país es de 278.80. Esto eleva los costos de bienes y servicios en la región. Segundo, muchos estadounidenses cruzan desde California para comprar productos más baratos que en su país, incrementando la demanda y presionando los precios.
Un caso destacado es la tortillería "La Bochita", ubicada en el Mercado Miguel Hidalgo. Fue exhibida por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) por vender el kilo de tortilla a 30 pesos. Tras la exposición, redujo temporalmente el precio a 27 pesos, aunque señaló que sus tortillas son de maíz puro, sin harinas procesadas, lo que encarece su producción. A pesar de la polémica, la tortillería ganó clientela gracias a la publicidad generada.
La situación refleja el costo de vida más alto en Tijuana frente al resto del país. Aunque los residentes pagan más, los estadounidenses aprovechan la diferencia de precios: en California un kilo de tortilla ronda los 4 dólares, mientras que en Tijuana se consigue por menos de la mitad al tipo de cambio actual.
El caso de Tijuana muestra cómo el salario más alto y la demanda de visitantes extranjeros influyen en los precios locales, haciendo que la tortilla sea un ejemplo del encarecimiento de la vida en la frontera.