Por: Inés Arroyo
A partir del lunes 5 de enero de 2026, el sistema Metrobús de la Ciudad de México pondrá fin de manera definitiva a la ruta de apoyo Glorieta Cuitláhuac–Alameda Tacubaya, un servicio emergente que operó desde noviembre de 2023 como parte de las medidas implementadas durante el proceso de modernización de la Línea 1 del Metro.
De acuerdo con información oficial del organismo, la conclusión de esta ruta responde a la reapertura total de la Línea 1, considerada una de las principales arterias de transporte del Sistema de Transporte Colectivo. Con la recuperación plena del servicio ferroviario, el esquema de apoyo temporal deja de ser necesario, permitiendo una reorganización de los recursos del Metrobús hacia otras rutas de alta demanda.
La ruta Glorieta Cuitláhuac–Alameda Tacubaya funcionó como un enlace provisional para miles de usuarios que diariamente se trasladaban entre el poniente y el centro de la capital. Su operación permitió mitigar afectaciones durante las obras del Metro, actuando como un "puente" logístico mientras la infraestructura principal era intervenida. Hoy, con la línea rehabilitada y en funcionamiento, dicho puente se desmonta para fortalecer otros corredores estratégicos.
Las unidades articuladas de 12 metros que prestaban servicio en este trayecto no serán retiradas ni desincorporadas. Por el contrario, se integrarán a las rutas Garibaldi–Campo Marte e Indios Verdes–La Diana, ambas pertenecientes a la Línea 7, lo que permitirá reforzar la capacidad operativa sobre Avenida Paseo de la Reforma, uno de los ejes con mayor afluencia turística, laboral y cultural de la ciudad.
Metrobús informó que, pese a la conclusión de la ruta de apoyo, la Línea 7 mantendrá una oferta amplia de servicio, con trayectos que conectan el norte, centro y poniente de la capital. Entre las rutas que continuarán en operación se encuentran Indios Verdes–Campo Marte, Hospital Infantil La Villa–Campo Marte, Indios Verdes–La Diana, Hospital Infantil La Villa–La Diana y Garibaldi–Campo Marte.
Ante este ajuste, la autoridad hizo un llamado a las y los usuarios para verificar la pantalla frontal y lateral de las unidades antes de abordar, con el fin de confirmar que el autobús se dirige al destino deseado y evitar contratiempos en sus traslados.
Con esta decisión, Metrobús cierra una etapa de servicio emergente y avanza hacia una redistribución más eficiente de su flota, alineada con la normalización del Metro y las necesidades actuales de movilidad en la Ciudad de México.