La Compañía Nacional de Ópera presenta una temporada 2026 que dialoga con su tiempo

Por: Héctor Herrera 

La Compañía Nacional de Ópera (CNO) dio a conocer su programación artística para 2026, una temporada concebida como un proyecto integral que combina ópera, conciertos sinfónico-corales y propuestas escénicas desde una perspectiva contemporánea, sin perder el vínculo con la tradición. La iniciativa es impulsada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).

Bajo la dirección artística de Marcelo Lombardero, la temporada propone una lectura del repertorio operístico como reflejo de los contextos sociales, políticos y culturales de cada época. Las obras seleccionadas abordan temas como el poder, la desigualdad, la libertad individual y las tensiones de género, reafirmando la vigencia de títulos que continúan interpelando al público actual.

La programación se estructura en tres ejes principales: las producciones operísticas, los conciertos a cargo del Coro y la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, y las actividades del Estudio de la Ópera de Bellas Artes (EOBA), enfocado en la formación y proyección de jóvenes cantantes mexicanos.

La temporada operística iniciará en marzo con el estreno en México de Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny, de Kurt Weill y Bertolt Brecht, una obra emblemática del siglo XX que ofrece una crítica directa a la sociedad capitalista y al consumismo. La producción, dirigida escénicamente por Lombardero, destaca por su audaz combinación de jazz, música popular y recursos clásicos.

En abril, con motivo del 150 aniversario del natalicio de Manuel de Falla, se presentará el programa doble El amor brujo / La vida breve, en colaboración con la Compañía Nacional de Danza. La propuesta integra música, canto y movimiento para reflexionar sobre el conflicto de clases, la libertad personal y el peso de las tradiciones. En mayo llegará Werther, de Jules Massenet, con el tenor mexicano Ramón Vargas en el papel protagónico, mientras que en octubre se montará Tosca, de Giacomo Puccini, una obra de plena vigencia por su tratamiento del poder, la violencia y la opresión. La temporada cerrará en diciembre con La señora en su balcón, de Luis Sandi, y Cavalleria rusticana, de Pietro Mascagni, en un diálogo entre el repertorio mexicano e italiano.

La oferta musical se complementa con una sólida programación de conciertos. Destacan obras de Benjamin Britten y Ludwig van Beethoven, una gala dedicada a la canción popular mexicana, Carmina Burana, de Carl Orff, la Sinfonía núm. 2 de Gustav Mahler —en colaboración con la Orquesta Sinfónica Nacional— y Daphnis et Chloé, de Maurice Ravel.

Asimismo, en junio se celebrará la XLIII edición del Concurso Nacional de Canto Carlo Morelli, uno de los principales espacios para impulsar a nuevas voces de la lírica nacional.

Con esta programación, la Compañía Nacional de Ópera reafirma su papel como una institución clave para el desarrollo y la proyección de la ópera en México, apostando por la excelencia artística, la formación de nuevos talentos y una visión escénica que dialoga con su tiempo.