Por: Héctor Herrera
Los precios de la plata alcanzaron este viernes los 100 dólares la onza por primera vez en la historia, mientras que el oro se aproxima a los 5,000 dólares por onza, en un contexto marcado por la alta demanda de activos de refugio y la incertidumbre geopolítica y económica.
Al contado, la plata subió 4.05%, hasta 100.1 dólares la onza, impulsada por la escasez de oferta, los problemas persistentes en su refinación y el aumento de la demanda de inversión. En el último año, este metal se ha revalorizado más de 200%, consolidándose como uno de los activos más buscados por los inversores en momentos de volatilidad.
El oro, considerado tradicionalmente un refugio seguro, registró un precio al contado de 4,959.98 dólares por onza, tras alcanzar un récord intradía de 4,967.03 dólares. Los contratos de futuros para entrega en febrero avanzaron 0.98%, hasta 4,961.20 dólares. Entre otros metales preciosos, el platino subió 4.21%, a 2,740.25 dólares la onza, mientras que el paladio aumentó 4.79%, hasta 2,012.11 dólares.
Los expertos atribuyen estos movimientos a múltiples factores: la agitación geopolítica, como las tensiones entre Estados Unidos y la OTAN sobre Groenlandia; la incertidumbre en torno a los aranceles; la preocupación por la independencia de la Reserva Federal (Fed); y la expectativa de recortes de tasas de interés en la segunda mitad de 2026.
Philip Newman, director de Metals Focus, señaló que la plata continúa beneficiándose de las mismas fuerzas que impulsan al oro, reforzadas por la baja liquidez física en el mercado de Londres y la persistente demanda de inversión segura. Además, las compras de bancos centrales y un dólar debilitado han contribuido a mantener los precios del oro en niveles récord.
El contexto de política monetaria estadounidense también juega un papel clave. Aunque se espera que la Fed mantenga las tasas de interés estables en su reunión del 27 y 28 de enero, los inversores anticipan dos recortes durante el segundo semestre de 2026, lo que favorece a los metales que no generan intereses, como oro y plata, como refugio frente a la inflación y la volatilidad de los mercados.
Con estos récords históricos, la plata y el oro confirman su papel como activos estratégicos en tiempos de incertidumbre, mientras los inversores buscan proteger su capital ante un entorno económico global marcado por la tensión política y financiera.