Oaxaca pone a prueba la revocación de mandato como mecanismo de participación ciudadana

Por: Héctor Herrera 

La ciudadanía oaxaqueña participa en un ejercicio inédito de democracia directa: la revocación de mandato del gobernador Salomón Jara Cruz, un proceso que permite evaluar la continuidad del titular del Poder Ejecutivo estatal antes de que concluya su periodo constitucional 2022–2028.

Organizado por el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), el ejercicio plantea una pregunta única en la boleta: si la población está de acuerdo en que se le revoque el mandato al gobernador por pérdida de confianza o si debe permanecer en la Gubernatura hasta el final de su encargo. La decisión se toma mediante voto directo en las casillas instaladas en los distritos y municipios del estado.

Pueden participar las personas inscritas en la lista nominal de Oaxaca que cuenten con credencial para votar vigente. Al tratarse de un mecanismo constitucional, el resultado tiene un requisito clave: para que sea legalmente vinculante, debe registrarse la participación de al menos el 40 por ciento del padrón electoral. Sin ese porcentaje, el resultado no tendría efectos jurídicos, independientemente de la opción que obtenga la mayoría.

De alcanzarse dicho umbral y resultar ganadora la opción de revocar el mandato, el gobernador estaría obligado a dejar el cargo y se activarían los procedimientos previstos en la ley para la designación de una autoridad sustituta, responsabilidad que recaería en el Congreso del Estado.

Este proceso ha despertado posturas diversas. Para algunos sectores, representa una herramienta que fortalece la rendición de cuentas y amplía la participación ciudadana más allá de las elecciones tradicionales. Otros cuestionan su impacto real, el nivel de participación que puede alcanzarse y el contexto político en el que se desarrolla.

Más allá del desenlace, la revocación de mandato en Oaxaca se perfila como un termómetro del interés ciudadano en los asuntos públicos y un antecedente relevante para futuros ejercicios de democracia participativa en el ámbito estatal. El resultado no solo definirá la continuidad del gobernador, sino que también marcará el alcance y la efectividad de este tipo de mecanismos en la vida democrática de la entidad.