Productividad y café: apuesta p/elevar ingresos rurales y posicionar a México en el mercado

Por: Héctor Herrera 

Incrementar la productividad en los cultivos de café representa una de las vías más efectivas para mejorar los ingresos de los pequeños productores en México y reducir la pobreza en las comunidades rurales que dependen de esta actividad, consideró Francisco Tosso, director general de Alsea Starbucks México.

Durante el lanzamiento del nuevo café Starbucks de Origen Único México, el directivo subrayó que el reto no se limita a vender más café, sino a transformar la capacidad productiva de los cafeticultores. A su juicio, lograr que los productores multipliquen su cosecha puede significar un aumento sustancial de ingresos, comparable a incrementar su salario varias veces, sin necesidad de ampliar la superficie de cultivo.

En México, la mayoría de los cafeticultores trabaja en pequeñas parcelas y forma parte de comunidades con altos niveles de vulnerabilidad económica. Ante este escenario, Tosso reconoció que, además de los gobiernos, las empresas tienen una corresponsabilidad en la generación de soluciones que permitan a estas familias mejorar sus condiciones de vida.

Como parte de esta estrategia, Starbucks desarrolló el Farmer Support Center, un espacio dedicado a ofrecer capacitación, asistencia técnica y acompañamiento a los productores, con el objetivo de elevar la calidad del café y optimizar los procesos productivos. A este esfuerzo se suma el programa voluntario C.A.F.E. Practices, enfocado en fortalecer prácticas sostenibles y mejorar el desempeño agrícola.

Actualmente, cinco de los diez centros de apoyo a productores que opera la compañía a nivel mundial se encuentran en América Latina. En particular, el centro de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, atiende a 13,000 cafeticultores y tiene potencial para ampliar su cobertura a 20,000 productores conforme avancen los procesos de verificación.

Los responsables del programa subrayaron que los productores conservan plena libertad para comercializar su café con quien decidan, ya que el objetivo no es controlar precios ni imponer condiciones, sino dotarlos de herramientas para producir más con la misma tierra y mejorar su bienestar económico.

No obstante, elevar la productividad implica desafíos importantes. De acuerdo con Mario López, director regional del Starbucks Farmer Support Center, el proceso requiere cambios culturales, inversión, financiamiento, coordinación con exportadores y, en algunos casos, respaldo gubernamental.

Los resultados, sin embargo, comienzan a ser visibles. Casos como el de Domingo Gómez, productor de Chenalhó, Chiapas, muestran que es posible triplicar la producción en una misma superficie tras incorporarse al programa.

En paralelo, Starbucks lanzó su café mexicano de origen único, una edición limitada que reúne granos de Chiapas, Oaxaca, Veracruz y Puebla, y que será comercializada en más de 22 mercados de América Latina y el Caribe. Con esta iniciativa, la empresa busca posicionar a México como un referente internacional del café, llevando no solo un producto, sino también parte de su identidad y cultura al mercado global.