La presidenta cumple su palabra y presenta la Reforma Constitucional (Plan B) para disminuir los privilegios de la clase política y electoral, misma que será enviada hoy al Congreso:

Los presidentes de los partidos tendrán que transparentar sus remuneraciones.

Se le obliga a los partidos a reportar sus gastos en tiempo real mediante el sistema bancario.

Prohibición de recursos del extranjero y en efectivo.

Prohibición de recursos de origen no comprobable.

Consejeros, magistrados y funcionarios del INE no podrán ganar más que la presidenta.

Se reducen los regidores de los municipios.

Se le pone un tope presupuestal a los congresos locales (7%).