En el marco del incremento en el consumo de productos del mar durante la Cuaresma, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) dio a conocer su más reciente monitoreo de precios de camarón y pulpo en distintos puntos del país, evidenciando una amplia variación en los costos según la región y el establecimiento.
El levantamiento, realizado del 9 al 13 de marzo mediante la herramienta "Quién es Quién en los Precios", muestra que el pulpo entero congelado alcanzó un precio mínimo de 180 pesos por kilogramo en Mérida, Yucatán, mientras que el máximo se elevó hasta los 430 pesos en Zacatecas. En promedio, este producto se comercializa en 328.21 pesos por kilo.
En el caso del camarón mediano sin cabeza, los precios más bajos se ubicaron en Guadalajara, Jalisco, desde 160 pesos por kilogramo, en contraste con los 409 pesos registrados en tiendas de la Ciudad de México y el Estado de México. El promedio nacional se situó en 272.06 pesos por kilo.
Por su parte, el camarón coctelero congelado presentó un rango de precios que va de los 139 pesos por kilogramo, principalmente en establecimientos de la Ciudad de México y Morelia, hasta los 300 pesos en Tlaxcala, con un promedio de 199.03 pesos.
Además de su relevancia en la gastronomía mexicana —en platillos como cocteles, ceviches o preparaciones al ajillo y a la diabla—, la Profeco destacó que tanto el camarón como el pulpo son alimentos con alto valor nutricional, ricos en proteínas, vitaminas y minerales esenciales.
Ante estas variaciones, la dependencia exhortó a los consumidores a comparar precios antes de realizar sus compras mediante su plataforma digital, con el objetivo de tomar decisiones informadas y evitar gastos innecesarios.
El informe refleja cómo la demanda estacional influye en el mercado de productos del mar, al tiempo que subraya la importancia de la información para proteger el poder adquisitivo de los consumidores.