La Cámara de Diputados de México rechazó la reforma electoral enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, luego de que la iniciativa no alcanzara la mayoría calificada requerida para modificar la Constitución durante la votación realizada en el Palacio Legislativo de San Lázaro.
La propuesta obtuvo 259 votos a favor, cifra insuficiente para aprobar cambios constitucionales, ya que se necesitaban al menos dos terceras partes del pleno. La falta de apoyo de los partidos Partido del Trabajo y Partido Verde Ecologista de México, aliados habituales de Morena, impidió que el bloque oficialista reuniera los votos necesarios.
El proyecto contemplaba modificaciones a 11 artículos de la Constitución con el objetivo de transformar diversos aspectos del sistema electoral. Entre las principales propuestas se encontraban cambios en la integración de legisladores plurinominales, una reducción del 25 por ciento al financiamiento público de los partidos políticos, mayores mecanismos de fiscalización de recursos en campañas, ajustes en los tiempos oficiales de radio y televisión para propaganda electoral y la regulación del uso de inteligencia artificial durante los procesos electorales.
Debate breve y posturas encontradas
La discusión en el pleno se extendió por cerca de dos horas, tras un acuerdo de la Junta de Coordinación Política para que únicamente participaran los coordinadores parlamentarios de cada grupo político.
Durante el debate, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, reconoció que el resultado era previsible ante la falta de respaldo suficiente. No obstante, aseguró que el oficialismo continuará impulsando cambios en materia electoral.
"El destino de esta reforma lo conocemos, pero una vez que se vote y sea rechazada comenzaremos a construir un plan B electoral. No vamos a rendirnos ni a abandonar este objetivo", afirmó el legislador.
Oposición celebra el rechazo
Desde la oposición, el coordinador del Partido Acción Nacional, Elías Lixa, sostuvo que el fracaso de la iniciativa fue consecuencia de la falta de diálogo con otras fuerzas políticas.
El legislador señaló que una reforma electoral requiere acuerdos amplios y advirtió que modificar las reglas del sistema democrático sin consenso puede generar incertidumbre política.
En el mismo sentido, el coordinador del Partido Revolucionario Institucional, Rubén Moreira, argumentó que la propuesta representaba un retroceso democrático y que sus cambios podrían alterar la representación política en el Congreso.
Por su parte, la coordinadora de Movimiento Ciudadano, Ivonne Ortega, coincidió en que el país necesita una reforma electoral, pero insistió en que debe construirse mediante acuerdos entre todas las fuerzas políticas.
Aliados de Morena se deslindan de la propuesta
La iniciativa también enfrentó críticas por parte de los partidos aliados del oficialismo. El coordinador del Partido del Trabajo, Reginaldo Sandoval, sostuvo que algunos planteamientos de la reforma podían generar distorsiones en la competencia democrática.
Asimismo, Carlos Puente, del Partido Verde, señaló que cualquier modificación al sistema electoral debe surgir de acuerdos amplios entre las fuerzas políticas para garantizar condiciones equitativas en los procesos electorales.
Pese a votar en contra, ambas fuerzas reiteraron su respaldo al proyecto político de la llamada Cuarta Transformación y al gobierno federal.
Con este resultado, la reforma electoral enviada por la Presidencia queda descartada en su forma original. No obstante, Morena anunció que buscará impulsar alternativas legislativas en materia electoral en los próximos meses, con el objetivo de retomar algunos de los cambios planteados en la iniciativa.