El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México informó una serie de operativos coordinados realizados entre el 20 y el 22 de marzo, que derivaron en detenciones relevantes, aseguramientos de droga, armamento de alto poder y la captura de presuntos integrantes de grupos delictivos en al menos 16 entidades del país.
Las acciones, enmarcadas en la Estrategia Nacional de Seguridad, involucraron la participación conjunta de fuerzas federales y estatales, incluyendo al Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, la Fiscalía General de la República y corporaciones locales.
Uno de los aseguramientos más significativos ocurrió en Baja California, donde autoridades federales decomisaron más de 1.5 toneladas de metanfetamina durante un cateo en un inmueble, lo que representa uno de los golpes más relevantes contra el narcotráfico en lo que va del año.
En Guanajuato, fuerzas de seguridad detuvieron a siete personas en posesión de armas largas, equipo táctico, vehículos —algunos con reporte de robo— y diversas dosis de droga, evidenciando la capacidad operativa de células criminales en la región.
Sinaloa también concentró acciones relevantes. En el municipio de Escuinapa, fueron detenidas ocho personas, entre ellas cuatro menores de edad, además de asegurarse armamento, cartuchos y vehículos. En ese mismo operativo, las autoridades lograron liberar a una persona que se encontraba privada de su libertad.
En Sonora, elementos federales interceptaron un cargamento de 27 kilos de metanfetamina oculto en un tractocamión con caja refrigerada, lo que confirma el uso de rutas logísticas sofisticadas para el trasiego de drogas.
Los operativos también permitieron el decomiso de armamento de alto calibre, incluidos fusiles Barrett, explosivos improvisados, granadas y equipo táctico en entidades como Chihuahua, Nuevo León y Sinaloa, lo que refleja el nivel de fuego de los grupos delictivos.
Uno de los golpes más relevantes se registró en Tamaulipas, donde fue detenido un presunto líder de una célula criminal con operaciones en el norte del país, quien contaba con orden de aprehensión por delincuencia organizada y desaparición forzada. Durante su captura se le aseguraron armas, droga y equipo de comunicación.
En la Ciudad de México, los cateos realizados en distintas alcaldías derivaron en detenciones y el aseguramiento de droga y armamento, como parte de las acciones para contener delitos en zonas urbanas.
De acuerdo con el informe oficial, estas operaciones responden a los cuatro ejes de la estrategia de seguridad: atención a las causas, consolidación de la Guardia Nacional, fortalecimiento de la inteligencia y coordinación con las entidades federativas.
Los resultados evidencian una ofensiva simultánea en distintos puntos del país, con el objetivo de debilitar estructuras criminales, reducir la capacidad operativa de los grupos delictivos y reforzar la presencia del Estado en regiones consideradas de alta incidencia delictiva.