La bancada de Morena en la Cámara de Diputados se prepara para una última revisión del proyecto de reforma electoral impulsado por el Ejecutivo federal, en medio de negociaciones para alcanzar la mayoría calificada que permita su aprobación constitucional.
El coordinador parlamentario, Ricardo Monreal, informó que podrían ser convocados a una nueva reunión para analizar el documento definitivo, cuya redacción final se entregaría la noche de este martes o, a más tardar, el 4 de marzo. Reconoció que, hasta el momento, el texto completo no ha sido presentado formalmente a los legisladores, aunque algunos conocen avances preliminares.
Monreal admitió que Morena no cuenta aún con los votos necesarios para garantizar la mayoría calificada; sin embargo, descartó que un eventual escenario adverso represente una derrota para la presidenta Claudia Sheinbaum. Afirmó que la iniciativa responde a compromisos asumidos ante la ciudadanía y sostuvo que el grupo parlamentario respaldará la propuesta "de manera unánime".
En paralelo, el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar expresó confianza en que lograrán los consensos necesarios. Subrayó que la iniciativa fue acotada exclusivamente al ámbito electoral, dejando fuera temas como el fuero constitucional, la reforma al Poder Judicial, la revocación de mandato y modificaciones estructurales al Congreso.
Entre los principales planteamientos destaca la permanencia de 500 diputadas y diputados, electos mediante cuatro mecanismos: 300 por mayoría relativa en distritos uninominales, representación proporcional en cinco circunscripciones, inclusión de mexicanos en el exterior y la figura del "más votado que no gana" en 92 distritos.
Asimismo, la propuesta contempla eliminar la lista nacional del Senado para reforzar la representación directa de las entidades federativas en la Cámara Alta. Otro de los ejes centrales será la reducción del financiamiento público a partidos políticos y campañas.
Respecto a posibles diferencias con sus aliados del Partido del Trabajo y del Partido Verde Ecologista de México, Ramírez Cuéllar negó fracturas y aseguró que el diálogo continúa "con respeto", con el objetivo de construir la mayoría constitucional requerida.
La definición de la reforma electoral se perfila como una de las pruebas políticas más relevantes para la nueva legislatura, en un contexto donde los equilibrios parlamentarios serán determinantes para el futuro del sistema político mexicano.