Por: Héctor Herrera
El fiscal general de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, presentó su renuncia irrevocable al cargo en medio de la controversia generada por un operativo de seguridad en el que presuntamente participaron agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) sin autorización oficial.
La dimisión se produce tras el señalamiento de posibles irregularidades en el desmantelamiento de un narcolaboratorio en la zona de El Pinal, caso que ha desatado cuestionamientos sobre la intervención de personal extranjero en territorio mexicano.
Jáuregui informó que su renuncia fue entregada a la gobernadora María Eugenia Campos Galván, y defendió su gestión al señalar que la actuación de la fiscalía estuvo orientada a la protección de la sociedad y al combate al crimen organizado.
El caso escaló a nivel federal luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo advirtiera que la presunta participación de agentes estadounidenses podría constituir una violación a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional, al no haberse seguido los protocolos establecidos.
La mandataria cuestionó la falta de claridad por parte de las autoridades estatales sobre quién autorizó la colaboración con personal extranjero, y subrayó que el Gobierno federal no fue informado previamente del operativo.
Asimismo, sostuvo que la creación de instancias de investigación locales no resuelve el fondo del problema, al insistir en la necesidad de identificar responsabilidades de manera directa.
El caso ha evidenciado tensiones entre los gobiernos estatal y federal, en un contexto donde la cooperación en materia de seguridad con Estados Unidos ha sido un tema sensible por su implicación en la soberanía nacional.
La renuncia del fiscal ocurre mientras continúan las investigaciones para esclarecer la actuación de las autoridades involucradas y determinar si existieron violaciones legales en el desarrollo del operativo.
Foto: GOBIERNO DEL ESTADO DE CHIHUAHUA