El Gobierno de la Ciudad de México colocó al Metro de la Ciudad de México como el eje principal de su política de movilidad, al destinar una inversión histórica cercana a los 50 mil millones de pesos entre 2025 y 2026, con el objetivo de revertir rezagos, modernizar la infraestructura y garantizar un servicio más seguro y eficiente para millones de usuarios.
Desde el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, afirmó que el sistema de transporte más importante de la capital no solo es una prioridad discursiva, sino una apuesta presupuestal concreta. Subrayó que la mayor parte de los recursos se dirige al mantenimiento, una de las áreas más críticas tras años de desgaste operativo.
La mandataria detalló que dos terceras partes del presupuesto están enfocadas en la rehabilitación integral del sistema, lo que incluye vías, trenes, estaciones y equipamiento. Este enfoque busca garantizar condiciones óptimas de operación y reducir riesgos en una red que diariamente moviliza a millones de personas.
Entre los proyectos estratégicos destaca la continuidad de la modernización tras la rehabilitación de la Línea 1, con la intervención programada de la Línea 3, considerada una de las más importantes por su alta demanda. Este proceso contempla la adquisición de nuevos trenes, así como trabajos de mantenimiento mayor que permitan elevar la calidad del servicio.
A la par, se ejecuta una inversión específica de mil 500 millones de pesos vinculada a obras rumbo al Mundial de 2026, lo que refuerza el papel del Metro como columna vertebral de la movilidad ante eventos internacionales de alta demanda.
Por su parte, el secretario de Movilidad, Héctor Ulises García Nieto, precisó que solo en 2026 se ejercerán más de 25 mil millones de pesos, complementados con recursos federales, además de partidas específicas para mantenimiento menor, renovación de infraestructura y modernización de líneas clave como la 1, 2 y 12.
El desglose del presupuesto refleja una intervención amplia: más de 3 mil 200 millones de pesos para mantenimiento menor, 2 mil 689 millones para líneas prioritarias, 300 millones en escaleras eléctricas, 500 millones en refacciones y 180 millones en llantas para trenes. A ello se suma la renovación de 84 unidades, con una inversión inicial de 375 millones de pesos.
En paralelo, el gobierno capitalino mantiene negociaciones con el sindicato del Metro para asegurar la operación continua del sistema. Las autoridades descartaron un paro laboral y señalaron que los recientes ajustes respondieron a dinámicas internas, no a una suspensión del servicio.
La estrategia también contempla fortalecer la relación con los trabajadores, reconociendo su papel técnico en la operación diaria y su participación en la toma de decisiones sobre el destino de los recursos. Este componente busca evitar conflictos y garantizar estabilidad en un sistema clave para la ciudad.
El énfasis en el Metro responde a una visión más amplia: consolidar la movilidad como un derecho social. Bajo esta lógica, la inversión no solo apunta a mejorar la infraestructura, sino a cerrar brechas en el acceso al transporte y fortalecer la conectividad urbana.
Con este paquete de recursos y proyectos, el Gobierno de la Ciudad de México busca reposicionar al Metro como un sistema confiable, moderno y capaz de responder a las exigencias de una de las urbes más grandes del mundo, en un contexto donde la movilidad se ha convertido en un factor determinante para la calidad de vida y la competitividad de la capital.