Por: Inés Arroyo
El Gobierno de México anunció la creación del Servicio Universal de Salud, un nuevo modelo que permitirá a la población recibir atención médica en cualquier institución pública del país, independientemente de su afiliación.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el decreto presidencial será publicado en los próximos días, con el objetivo de avanzar hacia un sistema más eficiente y con cobertura amplia. La propuesta busca que los derechohabientes del IMSS, IMSS-Bienestar o ISSSTE puedan atenderse indistintamente en cualquiera de estas instituciones.
Como primer paso, del 13 al 30 de abril iniciará el proceso de credencialización, comenzando con personas de 85 años y más. El registro se realizará en más de dos mil módulos de la Secretaría del Bienestar distribuidos en todo el país.
La nueva credencial funcionará como identificación oficial y sustituirá gradualmente los carnets actuales del IMSS e ISSSTE. Además, contará con una aplicación móvil que permitirá consultar información médica y ubicar unidades de atención disponibles.
De acuerdo con autoridades federales, en una primera etapa durante 2026, los usuarios podrán acceder a la versión digital de su credencial, verificar su derechohabiencia y localizar hospitales en tiempo real. Para 2027, se incorporarán funciones como la gestión de citas, historial clínico digital y servicios de telemedicina.
El programa contempla una implementación gradual. A partir de enero de 2027 se prevé el inicio del intercambio de servicios entre instituciones, con cobertura en áreas prioritarias como urgencias, atención a embarazos de alto riesgo, enfermedades cardiovasculares y padecimientos como cáncer o insuficiencia renal.
Posteriormente, durante el segundo semestre de ese mismo año, se ampliará a servicios especializados, mientras que en 2028 se proyecta consolidar el sistema con recetas universales, hospitalización referida y atención abierta para enfermedades crónicas.
Las autoridades destacaron que este modelo representa un cambio estructural en el sistema de salud, al integrar servicios que históricamente han operado de manera separada. Con ello, se busca garantizar el acceso efectivo a la atención médica y reducir las barreras entre instituciones.
El Gobierno federal calificó esta medida como un paso histórico hacia la universalización de los servicios de salud en México, en un contexto donde la demanda de atención médica continúa en aumento.