Hidalgo. Estado con mejora en su posición de mayor estabilidad de seguridad de 2025 al 2026.

La entidad se mantiene por debajo de la media nacional en incidencia delictiva; mejora su posición en extorsión y robo de vehículos

Hidalgo reafirmó su posición entre las entidades con mejores condiciones de

seguridad al ubicarse en el lugar 14 nacional, tanto en la evaluación anual

como mensual de incidencia delictiva, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo

del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Con ello, el estado

permanece por debajo del promedio del país y continúa fuera del grupo de

entidades con mayores niveles de violencia.

Entre febrero y marzo, se observó un avance en el combate a la extorsión,

delito en el cual la entidad pasó del lugar 21 al 20 nacional. Este

comportamiento responde a la coordinación entre el gobierno de Hidalgo y

el Gobierno de México, así como a las campañas preventivas desarrolladas por

la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH), a través del área de

Prevención del Delito.

La difusión permanente de medidas de autocuidado, la atención oportuna a

reportes y el fortalecimiento de los canales de denuncia, como el 089 y el 911,

han contribuido a contener este ilícito y fortalecer la confianza ciudadana.

Por otra parte, Hidalgo no figura en la estadística nacional de feminicidio,

resultado de una política especializada enfocada en la protección de las mujeres,

la atención inmediata de casos de violencia y la intervención permanente de la

Policía Violeta.

En el rubro de robo de vehículos, la entidad también presentó una mejora al pasar

del lugar 11 al 12 nacional, derivado de la vigilancia permanente en calles, carreteras

y caminos, además del trabajo de inteligencia efectuado desde el Centro de Control,

Comando, Comunicaciones, Cómputo, Coordinación e Inteligencia (C5i), mediante

la operación de videovigilancia y arcos carreteros.

Estos resultados, son producto de la visión del gobernador Julio Menchaca Salazar y

la coordinación permanente con autoridades de los tres órdenes de gobierno, mismos

que reflejan una estrategia que ha permitido a Hidalgo mantenerse en una condición

de estabilidad y control, con indicadores delictivos por debajo de la media nacional y

lejos de los focos de mayor incidencia en el país.