Morena mueve piezas rumbo a 2027 y 2028: Citlalli Hernández asume control electoral y de alianzas

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Por: Héctor Herrera 

En un movimiento que confirma el arranque anticipado de la operación política rumbo a las elecciones de 2027, Luisa María Alcalde Luján anunció el nombramiento de Citlalli Hernández como presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, posición clave para definir candidaturas y alianzas.

La designación fue aprobada por unanimidad por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido y coloca a Hernández al frente de uno de los órganos estratégicos más relevantes en la estructura interna, en un contexto donde Morena se prepara para renovar 17 gubernaturas, la Cámara de Diputados, congresos locales y municipios en gran parte del país.

Alcalde Luján explicó que la decisión responde a la experiencia de Hernández en procesos electorales anteriores, particularmente en la construcción de acuerdos con partidos aliados como el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México. En ese sentido, confirmó que ya fue instalada una Mesa de Alianzas, la cual será coordinada y supervisada directamente por la exsecretaria.

El movimiento implica la salida de Hernández de la Secretaría de las Mujeres del gobierno federal, en lo que se perfila como una transición del ámbito institucional al terreno partidista, con el objetivo de fortalecer la estructura electoral del oficialismo.

“Se trata de encargos, no de cargos”, subrayó la dirigente nacional de Morena, al justificar la incorporación de perfiles clave al aparato partidista en una etapa considerada decisiva para la continuidad del proyecto político.

Más allá del discurso interno, el nombramiento refleja una estrategia de centralización en la toma de decisiones rumbo a 2027, donde el control de candidaturas y la definición de alianzas serán determinantes para mantener la hegemonía electoral del partido en el poder.

La Comisión Nacional de Elecciones es el órgano encargado de procesar encuestas, validar perfiles y definir postulaciones, por lo que la llegada de Hernández anticipa una operación política intensiva en los próximos meses, en medio de tensiones internas y negociaciones con fuerzas aliadas.

Con este ajuste, Morena no solo refuerza su estructura rumbo al próximo ciclo electoral, sino que también deja claro que la disputa por el poder ya comenzó, incluso antes de los tiempos formales del calendario electoral.