La regulación del uso de redes sociales entre niñas, niños y adolescentes se colocó este lunes como uno de los principales temas de la agenda nacional, luego de que especialistas internacionales y autoridades federales advirtieran que el diseño de las plataformas digitales favorece conductas adictivas que impactan el desarrollo cognitivo, el bienestar emocional y el desempeño académico de millones de menores.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, expertos en salud mental, tecnología y educación coincidieron en que el problema trasciende el uso cotidiano de los teléfonos celulares y radica en la arquitectura de las aplicaciones digitales, cuyos algoritmos están diseñados para mantener a los usuarios conectados el mayor tiempo posible mediante herramientas como el scroll infinito, la reproducción automática de videos, las recomendaciones personalizadas y las notificaciones constantes.
El psicólogo social y profesor de liderazgo de la Universidad de Nueva York, Jonathan Haidt, sostuvo que la presencia permanente de teléfonos inteligentes dentro de las aulas ha modificado los hábitos de aprendizaje de las nuevas generaciones, al generar niveles de distracción sin precedentes que, de acuerdo con diversos estudios, ya se reflejan en una disminución de la comprensión lectora, la concentración y los resultados académicos. El especialista llamó a recuperar espacios libres de pantallas para favorecer el desarrollo integral de la infancia.
A este diagnóstico se sumó Arturo Béjar, exdirector de ingeniería de protección de Facebook y especialista en seguridad digital, quien explicó que las plataformas incorporan mecanismos diseñados para provocar un consumo continuo de contenido. Advirtió que los algoritmos pueden dirigir de manera reiterada a los menores hacia publicaciones relacionadas con trastornos alimenticios, problemas de autoestima o contenidos potencialmente nocivos, lo que incrementa los riesgos para su salud mental y emocional.
Frente a este escenario, el titular de la Secretaría de Educación Pública, Mario Delgado, afirmó que el uso compulsivo de celulares y redes sociales representa un problema de salud pública debido a que niñas, niños y adolescentes constituyen el sector más vulnerable frente a estas tecnologías. Señaló que el comportamiento de los algoritmos favorece una permanencia prolongada frente a las pantallas, situación que obliga a replantear estrategias de prevención dentro del sistema educativo.
La presidenta Claudia Sheinbaum puntualizó que el Gobierno federal no plantea prohibir el uso de teléfonos celulares, sino impulsar un proceso de regulación que permita disminuir los efectos negativos asociados con las redes sociales. Indicó que el objetivo es construir mecanismos consensuados para ordenar su utilización, particularmente en los planteles educativos, sin dejar de reconocer las ventajas que ofrecen las herramientas digitales para diversas actividades académicas y de comunicación.
En materia educativa, el Gobierno también anunció el inicio de la dispersión de apoyos para útiles y uniformes escolares. El programa contempla una entrega anual de 2 mil 500 pesos para estudiantes de primaria, además de la continuidad de la beca Rita Zetina para alumnos de secundaria pública, la beca Benito Juárez para educación media superior y los programas Jóvenes Escribiendo el Futuro y Gertrudis Bocanegra para el nivel superior, con el propósito de fortalecer la permanencia escolar.
Otro de los temas abordados fue la recuperación de las instalaciones de Canal Once, luego de permanecer ocupadas durante varias semanas por un grupo de jóvenes del Instituto Politécnico Nacional. Las autoridades informaron que, tras diversos intentos de diálogo, el inmueble fue devuelto y se iniciarán investigaciones para determinar si existieron afectaciones al patrimonio de la nación, particularmente a la infraestructura tecnológica y al acervo histórico de la televisora pública.
Asimismo, se dio a conocer el avance de un complejo hospitalario regional en Oaxaca, integrado por hospitales del IMSS, ISSSTE y Bienestar, que concentrará más de 700 camas, equipamiento de alta especialidad y servicios médicos para atender no sólo a la entidad, sino también a regiones colindantes, como parte de la estrategia para ampliar la capacidad hospitalaria del sur del país.
La jornada estuvo marcada por una agenda centrada en educación, salud y tecnología, con un énfasis particular en los desafíos que representa el entorno digital para las nuevas generaciones. El Gobierno abrió así una discusión sobre la necesidad de establecer mecanismos de regulación que respondan al crecimiento del uso de plataformas digitales y a sus efectos sobre la infancia, mientras avanza en programas de apoyo educativo, infraestructura hospitalaria y acciones para proteger bienes públicos.