Por: Héctor Herrera
Morena marcó distancia con el senador Enrique Inzunza Cázarez después de que éste anunciara su salida del grupo parlamentario en el Senado y decidiera continuar como legislador independiente, en medio de señalamientos sobre presuntos vínculos con el crimen organizado.
La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, dejó claro que, a partir de su separación de la bancada, cualquier declaración, decisión o actuación del legislador será asumida exclusivamente a título personal y no podrá atribuirse al partido ni al grupo parlamentario.
“Sus opiniones y sus acciones serán exclusivamente bajo su actividad personal”, sostuvo Montiel al ser cuestionada sobre la decisión del senador.
De acuerdo con la dirigente morenista, Inzunza no informó previamente al partido sobre su determinación de abandonar la bancada. La salida ocurrió después de que el legislador denunciara una “embestida” derivada de acusaciones que lo relacionan con actividades criminales y que, según los señalamientos, estarían vinculadas con investigaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Montiel afirmó que Morena dará vista del caso a su Comisión Nacional de Honestidad y Justicia, órgano que ya mantiene seguimiento sobre lo ocurrido y que deberá analizar las circunstancias alrededor del legislador.
La dirigente también cuestionó que Inzunza optara únicamente por separarse de la bancada y planteó que, si su intención era enfrentar las investigaciones, debió solicitar licencia al Senado para hacerlo sin fuero.
“Él decide y tiene esa facultad de separarse del Grupo Parlamentario de Morena”, reconoció Montiel, aunque insistió en que, desde ahora, sus determinaciones corresponden exclusivamente al ámbito personal del senador.
El deslinde adquiere relevancia porque Morena atraviesa un proceso de reorganización política y de definición de sus estructuras rumbo a 2027. En ese contexto, la dirigencia busca evitar que las acusaciones que pesan sobre uno de sus integrantes tengan consecuencias para el movimiento.
La postura de Montiel fue directa: nadie está por encima de Morena ni de la causa de la Cuarta Transformación.
Ahora Inzunza deberá responder por su cuenta ante los cuestionamientos que rodean su situación, mientras la dirigencia morenista abre distancia y deja en manos de sus órganos internos cualquier determinación que corresponda.
