El ataque con un coche bomba contra la comandancia de la Policía Municipal de Ojocaliente, Zacatecas, dejó 11 personas lesionadas y daños en viviendas y vehículos, mientras las investigaciones apuntan a una disputa entre organizaciones criminales por el control de rutas, territorio y actividades ilícitas en la región.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que las primeras investigaciones de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas estiman que fueron utilizados aproximadamente 200 kilos de material explosivo en la agresión ocurrida el pasado 30 de agosto.
La detonación provocó daños severos en 10 viviendas, afectaciones menores en otras 53 y daños en 15 vehículos, además de destrozos en las instalaciones policiales y unidades oficiales.
El despliegue de las autoridades permitió que un día después del ataque fuera detenido Juan Pedro N., señalado como presunto responsable principal de la colocación de artefactos explosivos improvisados en la comandancia. Harfuch reportó posteriormente que ya sumaban tres personas detenidas por estos hechos.
La investigación mantiene como una de sus principales líneas la disputa entre grupos delictivos por rutas, territorios y actividades ilícitas. El dato coloca el atentado dentro de un escenario de confrontación criminal que trasciende el ataque contra una instalación policial y representa uno de los episodios de mayor impacto registrados recientemente en la entidad.
El caso fue presentado mientras el Gobierno federal expuso los resultados de su estrategia de seguridad en Zacatecas y a nivel nacional. Harfuch señaló que durante la actual administración han sido detenidas 60 mil personas por delitos de alto impacto y aseguradas 32 mil armas de fuego, de las cuales, según el reporte oficial, 80 por ciento proviene de Estados Unidos.
En Zacatecas, el gobernador David Monreal destacó el despliegue de fuerzas federales y sostuvo que la seguridad se convirtió en una prioridad ante el impacto que la violencia tuvo sobre la población y la actividad económica. También anunció que el salario de los policías estatales pasó de 3 mil 500 pesos en 2021 a 18 mil pesos en 2026, además de prestaciones sociales.
El contraste entre la reducción de los indicadores delictivos reportada por las autoridades y la utilización de un artefacto explosivo de esta magnitud coloca el ataque de Ojocaliente como una prueba para la capacidad operativa de las corporaciones frente a grupos que todavía mantienen capacidad para ejecutar acciones de alto impacto.
Mientras continúan las investigaciones para determinar con precisión quién ordenó y ejecutó el atentado, el volumen de explosivos utilizado, los daños provocados y las tres detenciones mantienen el caso como uno de los principales focos de atención de la estrategia de seguridad en Zacatecas.
