México restringirá celulares en escuelas mientras crece la regulación mundial

Imagen IA

Por: Héctor Herrera

México se incorporará en noviembre a un fenómeno que ya alcanza a más de la mitad de los sistemas educativos del mundo: la regulación del uso de teléfonos celulares dentro de las escuelas. La medida busca reducir distracciones y riesgos asociados con el entorno digital durante la jornada escolar.

A partir del 3 de noviembre de 2026, estudiantes de primaria y secundaria, tanto de planteles públicos como particulares, tendrán restringido el uso de celulares y otros dispositivos digitales personales durante la jornada escolar, conforme al Acuerdo 09/09/26 de la Secretaría de Educación Pública (SEP), publicado el 22 de septiembre en el Diario Oficial de la Federación.

La disposición contempla excepciones cuando el uso de estos equipos sea necesario por situaciones de emergencia, motivos de salud, discapacidad, accesibilidad o inclusión.

La regulación nacional llega después de que distintas entidades adoptaran sus propias reglas. Antes del acuerdo federal, 16 estados ya contaban con disposiciones para limitar el uso de dispositivos móviles en los planteles. Además, las autoridades educativas de las 32 entidades acordaron avanzar hacia un esquema nacional.

La SEP informó que la medida fue precedida por una consulta en la que participaron más de 565 mil docentes. De ese universo, 81% respaldó establecer reglas y lineamientos para regular el uso de dispositivos digitales en las escuelas.

El cambio mexicano ocurre mientras las restricciones se multiplican a nivel internacional. De acuerdo con el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo de la UNESCO, 114 sistemas educativos ya cuentan con prohibiciones nacionales sobre teléfonos móviles en las escuelas, cifra equivalente a 58% de los países.

El crecimiento ha sido acelerado. En junio de 2023, 24% de los países contemplaba este tipo de restricciones; para comienzos de 2025 la proporción había llegado a 40%, y para marzo de 2026 se aproximaba a seis de cada 10 sistemas educativos.

Las razones detrás de esta expansión están relacionadas principalmente con los efectos que puede tener el uso no regulado de los dispositivos dentro de las aulas. Entre las preocupaciones señaladas se encuentran la pérdida de atención durante las clases, el ciberacoso y la exposición de niñas, niños y adolescentes a determinados riesgos del entorno digital.

La UNESCO, sin embargo, plantea que la tecnología no es incompatible con la educación. Su utilización puede contribuir al aprendizaje cuando responde a objetivos pedagógicos concretos y existen condiciones para evitar efectos perjudiciales.

Con la nueva regulación, México opta por establecer límites generales al uso personal de estos dispositivos en primaria y secundaria, al tiempo que mantiene excepciones para situaciones en las que el celular u otra herramienta digital pueda resultar necesaria para proteger la salud, atender una emergencia o garantizar condiciones de inclusión y accesibilidad.