Claudia Sheinbaum hace historia al dar su primer Grito de Independencia como presidenta de México
Por: Inés Arroyo
Por primera vez en la historia de México, una mujer encabezó la ceremonia del Grito de Independencia desde el balcón del Palacio Nacional. Claudia Sheinbaum, presidenta del país desde el 1 de octubre de 2024, condujo la conmemoración del 215 aniversario del inicio de la lucha por la independencia de México, frente a miles de personas congregadas en la plancha del Zócalo capitalino.
La jornada comenzó desde temprano con un concierto en la Plaza de la Constitución, donde grupos como La Arrolladora de René Camacho y artistas como Alejandra Ávalos ofrecieron presentaciones para amenizar la espera de los asistentes. A pesar de la lluvia, la multitud mantuvo el entusiasmo y la expectativa hasta que, a las 23:00 horas, la mandataria salió al balcón acompañada de su esposo, Jesús María Tarriba. Sheinbaum portó un vestido morado, un color que simboliza la lucha feminista, destacando la relevancia histórica de su participación en el acto.
Siguiendo el protocolo tradicional, la presidenta recibió la bandera nacional de manos de la escolta militar, agitó el lábaro patrio y hizo repicar la campana utilizada por Miguel Hidalgo en 1810 para convocar a la insurrección contra el dominio español. Posteriormente, pronunció su primera arenga patriótica frente a la multitud:
"¡Mexicanas! ¡Mexicanos! ¡Viva la Independencia!
¡Viva la Independencia!
¡Viva Miguel Hidalgo y Costilla!
¡Viva Josefa Ortiz Téllez-Girón!
¡Viva José María Morelos y Pavón!
¡Viva Leona Vicario!
¡Viva Ignacio Allende!
¡Viva Gertrudis Bocanegra!
¡Viva Vicente Guerrero!
¡Viva Manuela Medina, 'La Capitana'!
¡Vivan las heroínas anónimas!
¡Vivan las heroínas y héroes que nos dieron patria!
¡Viva las mujeres indígenas!
¡Vivan las hermanas y hermanos migrantes!
¡Viva la dignidad del pueblo de México!
¡Viva la libertad!
¡Viva la Igualdad!
¡Viva la Democracia!
¡Viva la Justicia!
¡Viva un México, libre, independiente y soberano!
¡Viva México!
¡Viva México!".
Al finalizar se entonó el Himno Nacional Mexicano y se llevó a cabo un espectáculo de fuegos pirotécnicos que iluminó el Zócalo.
La ceremonia se realizó bajo estrictas medidas de seguridad, con presencia militar, autoridades federales, estatales y representantes diplomáticos. Su relevancia se acentuó por el contexto de violencia en distintos estados del país; por ejemplo, Sinaloa y varios municipios de Michoacán cancelaron sus celebraciones, y en Iztapalapa, la tragedia ocurrida el pasado 10 de septiembre en el Puente de la Concordia, donde volcó una pipa de gas causando al menos 15 fallecidos y decenas de heridos, marcó la jornada local.
Históricamente, el Grito de Independencia recuerda la insurrección de Miguel Hidalgo y Costilla en Dolores, Guanajuato, la madrugada del 16 de septiembre de 1810. Con el tiempo, la ceremonia se ha institucionalizado con distintas fases: el emperador Maximiliano de Habsburgo consolidó la festividad en el siglo XIX y, bajo el gobierno de Porfirio Díaz, se fijó la fecha del 15 de septiembre en la Ciudad de México, utilizando la campana original de Hidalgo. A pesar de los cambios, el acto conserva elementos esenciales como la exaltación de héroes y heroínas, así como la defensa de la nación.
Miles de familias y visitantes de distintas partes del país calificaron la ceremonia como un hito histórico, destacando la participación de una mujer al frente del Poder Ejecutivo en un acto que tradicionalmente había sido encabezado por presidentes varones. Para la presidenta Sheinbaum, el momento simboliza un cambio en la representación de género dentro de la política nacional y resalta la inclusión de voces históricamente marginadas en la narrativa de la independencia.
El programa de celebraciones continuará este martes 16 de septiembre con el tradicional desfile militar desde el Campo Marte, en la alcaldía Miguel Hidalgo, a partir de las 10:00 horas. El desfile contará con la presencia de la presidenta y autoridades de distintos niveles de gobierno, reafirmando la continuidad de una tradición que combina historia, cultura y civismo en la capital del país.
En contraste con otras regiones, la Ciudad de México mantuvo su convocatoria y se convirtió en escenario de congregaciones multitudinarias y actividades cívicas en todas las alcaldías, excepto en Iztapalapa. La ceremonia de este año se recuerda no solo por la solemnidad del acto, sino por la dimensión simbólica que representa la primera mujer presidenta en dar el Grito de Independencia, consolidando un momento histórico que quedará registrado en los anales de la política mexicana.