Los criterios de la Suprema Corte permiten salvaguardar los derechos de las niñas, niños y adolescentes.
Resolver de manera incorrecta o en contra de esos precedentes genera mayores cargas para las víctimas y favorece decisiones restrictivas que invisibilizan la violencia.Hoy la ministra Loretta Ortiz presentó un proyecto relacionado con el bullying (acoso escolar) y las características y la forma en la que debe entenderse para que las autoridades tengan una correcta identificación de esta problemática.
*El caso*: Amparo Directo en Revisión 3406/2024 .
Una madre demandó a una escuela por las burlas, maltratos y agresiones que enfrentó su hijo dentro de la institución. En su demanda solicitó:
La reparación del daño moral.
El pago de daños y perjuicios.
La publicación de una disculpa pública.
La impartición de cursos al personal docente, administrativo y al alumnado.Sin embargo, el tribunal colegiado consideró que no se había acreditado que existiera un patrón de bullying, sino únicamente “incidentes aislados”.
La Procuraduría Estatal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes de Guanajuato presentó un recurso de revisión.
*¿Qué propuso el proyecto y cómo se resolvió?*
El Pleno respaldó la propuesta y se aprobó por unanimidad:
Se consideró que el tribunal colegiado aplicó de forma errónea un criterio de esta Suprema Corte sobre el bullying y ello derivó en una incorrecta evaluación de las conductas alegadas.
La aplicación adecuada de este criterio permite concluir que, para acreditar que existe bullying, no es necesario que las conductas cometidas tengan la misma naturaleza.
Al tratarse de un fenómeno complejo, las conductas pueden variar en forma e intensidad, ocurrir en un periodo corto o prolongado, o presentarse de manera fragmentada, confusa e incluso como incidentes aparentemente aislados.
El análisis de la existencia de estas conductas debe orientarse por el interés superior de las infancias y adolescencias, para que el actuar de todas las autoridades sea diligente, reforzado y enfocado en salvaguardar sus derechos.
*¿Por qué es importante?*
El bullying es una forma de violencia que exige respuestas claras, cuidadosas y contundentes, que coloquen el interés superior de las infancias y adolescencias en el centro.
Los criterios de esta Suprema Corte permiten salvaguardar los derechos de las niñas, niños y adolescentes.
Resolver de manera incorrecta o en contra de esos precedentes genera mayores cargas para las víctimas y favorece decisiones restrictivas que invisibilizan la violencia.
Reconocer el bullying como un fenómeno complejo es clave para garantizar entornos escolares seguros.