Aranceles buscan reactivar la industria y fortalecer el “Hecho en México”

Por: Inés Arroyo 

Con la entrada en vigor de nuevos aranceles a productos importados provenientes de países sin tratado comercial, el gobierno federal apuesta por elevar la producción nacional y fortalecer la industria interna como eje de un nuevo modelo de desarrollo económico.

La Secretaría de Economía aseguró que la modificación a la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación permitirá incrementar en 15 por ciento el contenido nacional en las cadenas productivas, lo que implica sustituir insumos importados por manufactura hecha en México. La medida entrará en vigor a partir del primer minuto de 2026.

El decreto contempla la reforma de mil 463 fracciones arancelarias, con incrementos que van de 5 a 50 por ciento, y abarca sectores estratégicos como el automotriz, textil, del vestido, calzado, juguetes, plástico, acero, aluminio, electrodomésticos, muebles, papel, vidrio y motocicletas. De acuerdo con la dependencia, esta política permitirá proteger alrededor de 350 mil empleos considerados sensibles para la economía nacional.

Alejandro Malagón Barragán, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales, señaló que la medida ya genera confianza entre empresarios, particularmente en ramas como la textil, el calzado y la juguetera, donde se analiza la reapertura de plantas cerradas en años recientes y la recuperación de fuentes de trabajo.

El líder industrial recordó que, en el sector textil, la producción nacional enfrentaba una competencia desigual frente a mercancías importadas, principalmente de Asia, que ingresaban al país bajo esquemas temporales que no se cumplían y terminaban en el mercado interno sin pagar aranceles ni impuestos. Esta práctica colocaba a los productos nacionales en desventaja frente a bienes hasta 35 por ciento más baratos.

La Secretaría de Economía subrayó que los aranceles forman parte del Plan México, el cual también busca fortalecer el programa Hecho en México, elevar la inversión nacional hasta 28 por ciento del producto interno bruto y generar 1.5 millones de empleos. Asimismo, se pretende consolidar una red de proveeduría interna que integre a grandes, medianas y pequeñas empresas.

No obstante, Malagón Barragán advirtió que el éxito de esta política dependerá de una fuerza aduanera sólida que impida la evasión y garantice condiciones de competencia justa. "Defender el mercado nacional implica producir más en México y reducir importaciones, pero el proceso será gradual", señaló.

Con estos cambios, el gobierno busca sentar las bases de una reindustrialización que refuerce la competitividad interna y devuelva protagonismo a la manufactura nacional.