Por: Héctor Herrera
A más de dos meses del asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán, las investigaciones han permitido identificar a presuntos responsables y revelar nuevas irregularidades en torno al esquema de protección del edil, cuyo homicidio conmocionó al país.
Manzo fue asesinado el 1 de noviembre de 2025 en un ataque directo. Tenía 40 años y se había convertido en el primer alcalde independiente del municipio. Su gestión destacó por una postura firme frente al crimen organizado, lo que, de acuerdo con las autoridades, lo colocó en la mira de grupos delictivos que operan en la región.
El avance más reciente fue informado por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien confirmó la detención de Samuel "N" y Josué Elogio "N", alias "Viejito", capturados los días 8 y 9 de enero tras operativos en Uruapan. Ambos habrían conocido el plan para asesinar al alcalde al menos 15 días antes del ataque.
Estas capturas se suman a otras detenciones clave. Entre ellas, la de Jorge Armando "N", alias "Licenciado", señalado como uno de los autores intelectuales; Ricardo "N", encargado del traslado de los agresores; Jaciel Antonio "N", alias "El Pelón", presunto reclutador; y Gerardo "N", colaborador cercano del grupo criminal. Durante las acciones también fue detenida Flor "N", así como Alejandro Baruc "N", alias "K-OZ", líder de una célula delictiva con presencia en la zona.
Uno de los elementos más sensibles del caso es la detención de siete escoltas del alcalde, lo que abrió una nueva línea de investigación sobre posibles omisiones en su protección. A esto se suma la declaración de Juan Manzo, quien aseguró que el coronel responsable de la seguridad del edil tenía conocimiento del atentado con al menos un mes de anticipación.
El caso Carlos Manzo sigue siendo un referente de los riesgos que enfrentan las autoridades municipales en regiones con alta presencia criminal. Mientras las investigaciones continúan, la atención se centra en esclarecer si hubo advertencias ignoradas y responsabilidades que aún no han sido fincadas.