Cuando la basura define el futuro de la ciudad.

Por: Héctor Herrera 

En una metrópoli que produce diariamente cerca de 13 mil toneladas de residuos, la forma en que sus habitantes gestionan la basura se ha convertido en un factor clave para la sostenibilidad urbana. En este contexto, la diputada local Iliana Ivón Sánchez Chávez hizo un llamado a los más de nueve millones de capitalinos a asumir la separación de residuos no como una tarea menor, sino como un acto de responsabilidad colectiva que impacta directamente en la calidad de vida de la Ciudad de México.

La legisladora, presidenta de la Comisión de Alcaldías y Límites Territoriales del Congreso capitalino, subrayó que separar correctamente los desechos permite reducir la contaminación ambiental, aprovechar materiales reutilizables y disminuir costos para la administración pública, recursos que pueden destinarse a programas sociales y servicios prioritarios.

Recordó que esta práctica no es opcional, ya que se encuentra establecida en la Ley de Residuos Sólidos de la Ciudad de México, la cual define tanto la clasificación de los desechos como el calendario oficial de recolección. De acuerdo con esta normativa, los residuos reciclables y no reciclables se recogen los lunes, miércoles, viernes y domingo; los orgánicos, los martes, jueves y sábado; mientras que los residuos voluminosos se recolectan los domingos.

Sánchez Chávez explicó que los residuos reciclables incluyen papel, cartón, vidrio, plástico, latas y metales; los no reciclables abarcan productos como pañales, toallas sanitarias y materiales de difícil aprovechamiento como el unicel; en tanto que los orgánicos corresponden a restos de comida, cáscaras, huesos y residuos de poda.

La correcta separación, destacó, permite que cada tipo de residuo tenga un destino adecuado: los materiales reciclables son enviados a plantas de selección, los orgánicos se transforman en composta y se evita que desechos reutilizables terminen contaminando el suelo, el agua o el aire.

Finalmente, la diputada señaló que la participación ciudadana es fundamental para consolidar una política ambiental efectiva y llamó a la población a informarse a través de las alcaldías, los canales oficiales del gobierno capitalino y Locatel, con el objetivo de fortalecer una cultura de manejo responsable de los residuos.

En una ciudad de dimensiones complejas como la capital del país, la separación de basura deja de ser una acción doméstica para convertirse en una decisión que define el rumbo ambiental, social y económico de la metrópoli.