México avanza, pero sin tracción: el crecimiento moderado que anticipa Goldman Sachs 2026


Por: Héctor Herrera 

La economía mexicana transitará 2026 con una mejora moderada, pero sin lograr romper el patrón de bajo dinamismo que ha marcado su desempeño reciente. De acuerdo con el banco global Goldman Sachs, el Producto Interno Bruto (PIB) del país crecerá 1.3%, una cifra que implica una aceleración frente al avance de 0.3% estimado para 2025, aunque insuficiente para colocarlo al ritmo del resto de América Latina.

El pronóstico, alineado con el consenso del mercado, confirma que México enfrentará su segundo año consecutivo creciendo por debajo del promedio regional, que Goldman Sachs estima en 1.9%. En su informe Panorama económico para América Latina 2026, los economistas de la firma describen el escenario mexicano como resultado de una combinación de factores internos y externos que continúan frenando las decisiones de gasto e inversión.

Entre los principales obstáculos identificados se encuentran la ausencia de estímulo fiscal, la incertidumbre en torno a la relación comercial con Estados Unidos, el proceso de revisión del T-MEC y el riesgo político interno. A ello se suma el posible deterioro en el envío de remesas, derivado de políticas estadounidenses, un elemento particularmente sensible para la economía mexicana.

Goldman Sachs subraya que México es uno de los países más expuestos a choques externos dentro de la región, debido a su dependencia del comercio internacional, las remesas y la liquidez financiera global. Al cierre de noviembre de 2025, las remesas mostraban una contracción anual de 5.1%, una tendencia que presiona el consumo interno en diversas regiones del país.

No obstante, el banco considera que México cuenta con un amortiguador relevante frente a posibles episodios de volatilidad: sus reservas internacionales. Al 31 de diciembre de 2025, estas alcanzaron un máximo histórico de 251,828 millones de dólares, tras una acumulación sin precedentes, lo que brinda margen de maniobra ante choques financieros externos.

En el frente inflacionario, el panorama tampoco es del todo favorable. Goldman Sachs anticipa que la inflación se ubicará en 4.3% en 2026, por encima del objetivo del Banco de México. Aun así, prevé que la política monetaria se mantendrá en terreno neutral, con una tasa de referencia que cerraría el año en 6.50%, tras una breve pausa al inicio del periodo.

En materia comercial, el banco mantiene una visión relativamente constructiva. Sus economistas confían en que el T-MEC será renovado, con un endurecimiento de las reglas de origen y mayores controles a importaciones provenientes de China. Incluso, una revisión exitosa podría abrir la puerta a reducciones parciales de aranceles para exportaciones mexicanas que cumplan plenamente con el acuerdo.

Sin embargo, Goldman Sachs advierte que, más allá del entorno externo, el verdadero reto para México sigue siendo interno: implementar políticas y reformas capaces de detonar un crecimiento sólido, sostenible y socialmente incluyente, en un contexto marcado por problemas persistentes de inseguridad y debilidad institucional. El crecimiento proyectado para 2026 confirma que la economía avanza, pero todavía sin la tracción necesaria para cambiar de rumbo.