Saberes que sanan: proyecto mazahua preserva la medicina herbolaria en el Estado de México



Por: Héctor Herrera 

En comunidades del municipio de Almoloya de Juárez, en el Estado de México, un proyecto comunitario trabaja para rescatar, documentar y difundir el uso tradicional de las hierbas medicinales del pueblo mazahua, un conocimiento ancestral que durante generaciones ha sido clave para el cuidado de la salud y que hoy enfrenta riesgos por el avance de la urbanización y la pérdida de la memoria colectiva.

Se trata de "Las hierbas medicinales mazahuas de Almoloya de Juárez", iniciativa beneficiaria del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC) 2024, de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México. El proyecto surgió como una respuesta a la necesidad de preservar prácticas tradicionales de sanación y, al mismo tiempo, ofrecer alternativas actuales de bienestar a las comunidades.

El responsable del proyecto, Emiliano Suárez López, originario de la comunidad de San Lorenzo Cuauhtenco, explica que el trabajo parte del reconocimiento de las raíces culturales mazahuas y de la urgencia por conservar saberes que se encontraban en riesgo de desaparecer. Durante el proceso, el equipo identificó que gran parte de este conocimiento se concentra en personas adultas mayores, en especial mujeres, quienes históricamente han sido las principales guardianas de la medicina tradicional y del cuidado familiar.

La investigación comunitaria se desarrolló en al menos 17 comunidades con población de ascendencia mazahua. A partir del trabajo de campo, se documentó que los principales padecimientos atendidos mediante el uso de plantas medicinales están relacionados con problemas gastrointestinales y respiratorios, estos últimos frecuentes durante la temporada invernal.

Uno de los hallazgos más relevantes fue el impacto del crecimiento urbano en la disponibilidad de plantas medicinales. En comunidades cercanas a la cabecera municipal, varias especies han dejado de encontrarse en zonas donde antes eran comunes. Algunas, como el yunteje, ya no se localizan en determinadas localidades, lo que evidencia la necesidad de impulsar acciones de conservación.

Para fortalecer el intercambio de saberes y facilitar el diálogo entre comunidades, el equipo elaboró un herbario con ejemplares secos de las plantas recolectadas. Esta herramienta permitió identificar usos, nombres locales y variaciones regionales, además de promover la participación activa de las personas portadoras del conocimiento.

El proyecto dio como resultado la elaboración de un manual comunitario, que ya fue impreso y distribuido en comunidades y centros educativos como San Miguel Almoloyan y el ejido de San Diego. El material ha tenido un impacto educativo significativo, especialmente entre estudiantes de secundaria y nivel medio superior, quienes han podido acercarse a conocimientos que en muchos casos desconocían.

Como siguiente etapa, el equipo planea impartir talleres de medicina tradicional para la elaboración de pomadas, jarabes y otros remedios, así como actividades orientadas a la conservación de las plantas medicinales, considerando su estacionalidad y el riesgo de desaparición.

Con el acompañamiento del PACMyC, este proyecto reafirma la importancia de la cultura viva, la transmisión intergeneracional del conocimiento y el valor de los saberes tradicionales como una herramienta vigente para el bienestar comunitario y la preservación del patrimonio cultural del pueblo mazahua.