Bad Bunny lleva el debate sobre identidad latina al escenario del Super Bowl

Por: Inés Arroyo 

Bad Bunny convirtió el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX en algo más que un evento musical: lo transformó en una declaración cultural y política sobre identidad, migración y pertenencia. Desde el Levi's Stadium de Santa Clara, California, el artista puertorriqueño encabezó por primera vez el halftime con un repertorio completamente en español, marcando un hito en la historia del evento deportivo más visto del mundo.

Vestido de blanco y cargando un balón de futbol americano, el cantante abrió su presentación con una afirmación directa: "qué rico es ser latino". A partir de ese momento, el espectáculo se construyó como una reivindicación del concepto de América como un continente diverso y multicultural, en contraste con la narrativa que suele reducirlo exclusivamente a Estados Unidos.

Durante el show se proyectaron mensajes como "Together we are America" y "The only thing more powerful than hate is love", frases que reforzaron el tono inclusivo del montaje. En uno de los momentos centrales, Bad Bunny pronunció en inglés "God bless America" para después nombrar países del continente, entre ellos México, Chile, Brasil y Puerto Rico, subrayando que América es más que una sola nación.

La puesta en escena estuvo cargada de símbolos. Uno de los más relevantes fue la aparición de "La Casita", una estructura inspirada en viviendas típicas de Puerto Rico, que funcionó como escenario secundario y evocó la vida cotidiana en barrios de la isla. Este elemento reforzó el vínculo del artista con sus raíces y con la experiencia migrante de millones de latinos en Estados Unidos.

El espectáculo también retomó referencias explícitas a la migración y a la situación política de las comunidades latinas. Canciones como Nuevayol y El Apagón estuvieron acompañadas de imágenes y mensajes que aludieron a la historia puertorriqueña, la diáspora y las políticas migratorias. Además, el artista ondeó la bandera de Puerto Rico con el triángulo azul claro, símbolo asociado a la autonomía de la isla.

La presentación contó con invitados sorpresa. Lady Gaga participó con una versión en merengue de Die With a Smile y Ricky Martin se sumó en un tema con contenido crítico sobre la intervención estadounidense en territorios del continente. Ambas apariciones reforzaron el carácter latino del espectáculo.

Con una duración similar a la de ediciones anteriores, el medio tiempo del Super Bowl 2026 destacó por su impacto visual y por el mensaje que colocó en uno de los escenarios de mayor alcance mediático a nivel global. En colaboración con Roc Nation y Apple Music, la NFL promovió esta edición como un momento clave para la representación latina.

Más allá del entretenimiento, el show de Bad Bunny dejó claro que el Super Bowl también puede ser un espacio para el debate cultural y político, donde la música funciona como vehículo para visibilizar identidades, historias y tensiones que atraviesan al continente americano.

FOTO: AP