Por: Inés Arroyo
El Gobierno capitalino anunció una nueva etapa en la transformación del transporte público concesionado: el retiro definitivo de microbuses que han superado su vida útil y su sustitución por unidades modernas, con incentivos económicos que pueden alcanzar hasta 1 millón 800 mil pesos cuando se trate de vehículos eléctricos.
Desde el Deportivo Oceanía, en la alcaldía Venustiano Carranza, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, presentó el fortalecimiento del programa de chatarrización y renovación vehicular, que contará con una inversión de 535 millones de pesos durante 2026.
"Venimos a decirle adiós a los microbuses que ya no tienen vida útil y a dar la bienvenida a unidades nuevas que mejoren el servicio para la población", afirmó.
El esquema contempla un apoyo base promedio de 450 mil pesos por unidad retirada. Sin embargo, si el concesionario opta por tecnología eléctrica, el incentivo se duplica a 900 mil pesos. Además, mediante esquemas de financiamiento complementario con organismos y fondos internacionales, el respaldo total puede acercarse a 1.8 millones de pesos por unidad, como parte de la estrategia de impulso a la electromovilidad.
La meta del gobierno capitalino es retirar todos los microbuses en mal estado para 2030, lo que implica sustituir entre 500 y 600 unidades cada año. En 2025 se logró la chatarrización de 535 vehículos, y en lo que va de 2026 ya suman 339 unidades fuera de circulación.
El secretario de Movilidad, Héctor Ulises García Nieto, detalló que el proceso incluye rutas estratégicas como la 1 y la 22, donde se retirarán más de 220 unidades adicionales. Parte de la sustitución se realizará con vehículos eléctricos nuevos; algunos ya operan, como 18 trolebuses sencillos y 26 articulados. También se incorporaron 126 autobuses y 16 vagonetas en Xochimilco para reducir la sobreoferta en corredores de alta concentración.
Las autoridades subrayaron que la modernización no solo implica renovación de flota, sino un cambio estructural en la prestación del servicio. Se fortalecerá la capacitación mediante una escuela de conductores, con énfasis en la incorporación de mujeres al sector, incluyendo apoyo directo a 97 concesionarias.
Brugada sostuvo que la transformación del transporte es clave para garantizar el derecho a la movilidad con calidad, seguridad y menor impacto ambiental. "Estamos en la era de la electromovilidad y le apostamos a que esta ciudad tenga el mejor transporte, limpio, sustentable y digno para la población", afirmó.
La alcaldesa de Venustiano Carranza, Evelyn Parra Álvarez, destacó que la renovación mejorará la imagen urbana y la experiencia de los usuarios, particularmente en zonas de alta afluencia como el entorno aeroportuario, de cara a los próximos eventos internacionales que recibirá la capital.
Con una inversión histórica y metas definidas a mediano plazo, la Ciudad de México acelera así la transición hacia un modelo de transporte más moderno, eficiente y ambientalmente responsable, cerrando un ciclo marcado por microbuses obsoletos y abriendo paso a una nueva etapa en la movilidad urbana.