La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, rechazó categóricamente los señalamientos vertidos en su contra en el libro Ni venganza, ni perdón, del exconsejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer Ibarra, y aseguró que se trata de afirmaciones falsas cuyo objetivo es dañar su imagen y la de integrantes de su movimiento político.
En conferencia de prensa, la mandataria capitalina sostuvo que el contenido que la menciona "es mentira" y acusó al autor de intentar difamar tanto a ella como a Jesús Ramírez Cuevas, quien fuera vocero del Gobierno federal durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
"Eso es querer estar dañando la imagen de personas, como en este caso la mía o la de Jesús Ramírez, y no lo acepto de ninguna manera", expresó.
El libro dedica un apartado titulado "Un decreto a la medida… de Jesús", donde Scherer Ibarra sostiene que Ramírez Cuevas habría utilizado políticamente la llamada "compensación vitalicia por justicia social" dirigida a trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas. De acuerdo con el autor, la implementación de esa política —que habría sido respaldada por el entonces presidente López Obrador— se convirtió en una plataforma para posicionar aliados y operar políticamente en favor de Brugada rumbo a su designación como candidata de Morena a la Jefatura de Gobierno.
El exfuncionario también afirma que dicha operación se habría dado pese a que la entonces candidata presidencial, Claudia Sheinbaum, tenía una preferencia distinta dentro del proceso interno, lo que, según su versión, generó tensiones al interior del movimiento.
Ante estos señalamientos, Brugada exigió que se presenten pruebas y defendió la trayectoria de Ramírez Cuevas, a quien describió como un compañero íntegro y honesto. Subrayó que las acusaciones no solo afectan a personas en lo individual, sino que buscan desacreditar a quienes forman parte del proyecto político de la llamada "Cuarta Transformación".
La mandataria capitalina también recordó que la presidenta Claudia Sheinbaum ya se pronunció sobre el tema en su conferencia matutina, dejando clara su postura frente a la publicación.
El posicionamiento de Brugada se da en medio del debate generado por la salida del libro, que ha reavivado discusiones sobre las decisiones políticas tomadas durante el sexenio anterior y las dinámicas internas del bloque gobernante. Por ahora, la jefa de Gobierno sostiene que no permitirá que, sin pruebas, se ponga en duda su trayectoria ni la de sus colaboradores.