Por: Inés Arroyo
Bad Bunny convirtió un objeto tan simbólico como el balón de fútbol americano en un mensaje político de alcance continental durante el Halftime Show del Super Bowl 2026. Desde los primeros segundos de su presentación, el artista puertorriqueño apareció cargando el balón mientras interpretaba Tití me preguntó, dejando ver una frase escrita en letras blancas: "Together We Are America".
Aunque el cantante se desplazó por todo el escenario del Levi's Stadium, fue en un breve acercamiento a cámara cuando el mensaje se volvió evidente para millones de espectadores. La frase, traducida como "Juntos somos América", funcionó como eje narrativo del espectáculo y reforzó una idea de unidad que atravesó toda la puesta en escena.
El concepto no se limitó al balón. Durante el show, pantallas gigantes mostraron el mensaje "Lo único más poderoso que el odio es el amor", mientras parejas, familias y grupos de personas bailaban en el escenario, reforzando una narrativa visual centrada en la convivencia y la diversidad.
Más adelante, Bad Bunny pronunció la frase "God bless America", para luego mencionar países de todo el continente. El gesto fue interpretado como una crítica directa al uso común del término "americano" para referirse únicamente a Estados Unidos, pese a que América engloba a decenas de naciones y culturas.
El debate no es nuevo. Aunque el término "americano" proviene del nombre oficial de Estados Unidos, la Real Academia Española recomienda el uso de "estadounidense" como gentilicio, precisamente para evitar confusiones sobre la identidad continental. Bad Bunny retomó esta discusión desde un escenario de alcance global.
La referencia también conecta con trabajos anteriores del artista. En el video de Nuevayol, estrenado en 2025, se escucha una voz que imita a un político estadounidense disculpándose con migrantes por haber confundido "América" con Estados Unidos, reconociendo que el continente es mucho más amplio.
Con estos gestos, el Halftime Show del Super Bowl dejó de ser únicamente un espectáculo musical. Bad Bunny utilizó uno de los espacios más vistos del mundo para colocar un mensaje sobre identidad, migración y lenguaje, reafirmando su papel como una de las voces culturales más influyentes de la música latina actual.