Benito Juárez: el vendepatrias, la otra historia que no se contó en la escuela.

Colaboración Especial del Maestro Héctor Navarrete Mendoza.

La acusación de que Benito Juárez fue un "vendepatrias" se basa principalmente en su papel en la negociación del Tratado McLane-Ocampo en 1859. Sus defensores, sin embargo, lo consideran un "Benemérito de la Patria" que defendió la soberanía nacional y sentó las bases del Estado laico mexicano.

La controversia: El Tratado McLane-Ocampo

Durante la Guerra de Reforma, con su gobierno liberal exiliado en Veracruz y necesitado de dinero y reconocimiento internacional, Juárez firmó el Tratado de Tránsito y Comercio (McLane-Ocampo) con Estados Unidos.

Términos del tratado:

El acuerdo habría otorgado a Estados Unidos derechos de tránsito perpetuo a través del Istmo de Tehuantepec y por corredores en el norte de México, permitiendo incluso el paso de tropas y material militar estadounidenses por estas rutas estratégicas.

Motivación:

A cambio, México recibiría 4 millones de dólares (destinados en parte a pagar reclamaciones a ciudadanos estadounidenses) y el reconocimiento diplomático del gobierno de Juárez por parte de EE. UU.

Desenlace:

El tratado comprometía el control de México sobre puntos clave de su territorio, pero nunca fue ratificado por el Senado de los Estados Unidos y, por lo tanto, no entró en vigor.

La defensa: "Benemérito de la Patria"

Para la mayoría de los mexicanos y la narrativa histórica oficial, Juárez es una figura emblemática de la soberanía y la legalidad.

Defensa de la soberanía:

En la escuela se nos dijo que Juárez encabezó la resistencia contra la Intervención Francesa y el Segundo Imperio, preservando la independencia de México.

Legado institucional:

Promulgó las Leyes de Reforma, que establecieron las bases del Estado laico y un sistema de gobierno republicano y democrático.
Reconocimiento:

El Congreso mexicano lo declaró "Benemérito de la Patria" en 1873. Su frase más célebre, "El respeto al derecho ajeno es la paz", es un pilar de la política exterior mexicana y la convivencia civil.

Contexto de pérdida territorial:

Es importante notar que la mayor pérdida territorial que tuvo México ocurrió con la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo en 1848 (durante la presidencia interina de Manuel de la Peña y Peña y la previa de Antonio López de Santa Anna) y la Venta de La Mesilla en 1853 (bajo Santa Anna). Estas pérdidas territoriales no fueron responsabilidad de Benito Juárez.

En resumen, la percepción de Juárez como un "vendepatrias" se deriva de un tratado polémico que nunca se concretó, mientras que su imagen histórica predominante es la de un líder que luchó incansablemente por la independencia y las instituciones de México.

Los puntos clave de esa "otra historia no oficial":

1. El Tratado McLane-Ocampo (1859)

Es el argumento central para llamarlo "vendepatrias". En un momento de desesperación, con su gobierno arrinconado en Veracruz, Juárez autorizó a Melchor Ocampo a firmar este tratado con Estados Unidos.

Lo que cedía:

Otorgaba a EE. UU. derecho de tránsito perpetuo por el Istmo de Tehuantepec y dos corredores en el norte de México.

Poder militar:

Permitía que tropas estadounidenses protegieran dichas rutas, lo que implicaba una pérdida parcial de soberanía sobre esos territorios.

El desenlace:

El tratado nunca entró en vigor porque el Senado de EE. UU. lo rechazó, principalmente debido a las tensiones internas que llevarían a su propia Guerra Civil.

El incidente de Antón Lizardo:

Para romper el bloqueo conservador en Veracruz, Juárez solicitó ayuda a la marina de Estados Unidos. En marzo de 1860, en la que barcos estadounidenses capturaron dos naves mexicanas (bajo mando conservador) que intentaban sitiar el puerto.

Los críticos ven esto como un acto donde un presidente mexicano pidió una intervención extranjera contra sus propios compatriotas para mantenerse en el poder.

La desamortización de tierras indígenas:

Aunque se le celebra como el primer presidente indígena, las Leyes de Reforma (específicamente la Ley Lerdo) afectaron profundamente a las comunidades originarias.

Al prohibir la propiedad corporativa (para quitarle bienes a la Iglesia), también se eliminó la propiedad comunal de los pueblos indígenas.

Esto forzó a muchos indígenas a vender sus tierras o perderlas ante grandes latifundistas, lo que algunos historiadores llaman una "traición" a su propia raíz.

Permanencia en el poder:

Juárez ocupó la presidencia de manera ininterrumpida desde 1858 hasta su muerte en 1872 (14 años).

Fue duramente criticado por sus propios aliados liberales, como Porfirio Díaz, quien se levantó en armas contra él bajo el lema de "No Reelección" (Plan de la Noria), acusándolo de dictador.

¿Héroe o villano?

El debate actual sugiere que Juárez no fue ni un santo inmaculado ni un traidor absoluto, sino un político pragmático. Sus defensores argumentan que el Tratado McLane-Ocampo fue una "jugada magistral" para ganar el reconocimiento de EE. UU. y evitar que ellos apoyaran a los conservadores, sabiendo que probablemente el tratado se estancaría. Sus detractores sostienen que con el simple hecho de haber estado dispuesto a firmarlo es una mancha imborrable en su legado.