En un nuevo paso hacia la organización de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo este lunes un encuentro con Gianni Infantino en Palacio Nacional, donde se revisaron los avances y retos en la preparación del torneo que el país coorganizará junto con Estados Unidos y Canadá.
A través de sus redes sociales, la mandataria expresó: "Un gusto recibir a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en Palacio Nacional", mensaje que acompañó la reunión en la que se abordaron temas clave como seguridad, movilidad e infraestructura, de cara a uno de los eventos deportivos más importantes a nivel global.
Durante la conferencia matutina, Sheinbaum detalló que si bien los protocolos de seguridad se encuentran debidamente establecidos, el principal desafío identificado hasta ahora radica en la logística de movilidad, particularmente en las inmediaciones de los estadios. Este diagnóstico se desprende del análisis del partido de preparación entre México y Portugal, considerado como un ejercicio previo a la justa mundialista.
La presidenta calificó dicho encuentro como un balance positivo, aunque reconoció áreas de oportunidad. Subrayó que, sin los operativos implementados, la concentración masiva de vehículos habría generado un escenario crítico; no obstante, admitió que persisten quejas por los tiempos de traslado y accesibilidad.
En este contexto, también se contempla la participación activa de los propietarios de los inmuebles sede, quienes deberán atender las observaciones detectadas durante estas pruebas operativas. La coordinación entre autoridades federales, estatales y organizadores será determinante para garantizar una experiencia eficiente y segura.
Como parte de la agenda de trabajo, Sheinbaum adelantó que en los próximos días se reunirá con Gabriela Cuevas Barrón, responsable de la articulación de esfuerzos del Gobierno Federal para el Mundial. Entre los temas a revisar se encuentran la confirmación de invitaciones a jefes de Estado y mandatarios internacionales, así como la organización de un evento protocolario previo a la inauguración.
Respecto a las observaciones emitidas por Amnistía Internacional, la titular del Ejecutivo federal manifestó su confianza en que el torneo se desarrollará bajo estándares que prioricen la seguridad y el bienestar tanto de aficionados como de las comunidades anfitrionas.
Asimismo, reiteró que el éxito del Mundial dependerá de la coordinación entre los tres países sede, particularmente en materia de movilidad, ingreso de visitantes y acceso a los recintos deportivos.
En paralelo, las autoridades continúan atendiendo las expresiones sociales vinculadas al evento, con la intervención de instancias como la Secretaría de Gobernación y el gobierno de la Ciudad de México, a fin de garantizar un entorno de diálogo y atención a demandas ciudadanas.
Finalmente, la presidenta lamentó el fallecimiento de un aficionado durante el partido de preparación, hecho que, señaló, fue atendido de manera inmediata por los servicios correspondientes.
Con estos avances, el Gobierno de México busca consolidar una organización que esté a la altura de la exigencia internacional, en un Mundial que no solo pondrá a prueba la capacidad logística del país, sino también su proyección ante millones de espectadores en todo el mundo.