Durante una conferencia de prensa, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que, tras siete meses de trabajos de inteligencia, se logró desarticular una estructura dedicada a la extracción, almacenamiento, distribución y comercialización ilegal de combustible, principalmente Gas LP, con presencia en diversas regiones del país.
Como parte de las acciones operativas, se intervinieron 20 inmuebles, de los cuales 10 se ubican en Hidalgo, donde funcionaban centros clave para el almacenamiento y trasvase del hidrocarburo robado. Estas instalaciones formaban parte de una red logística que permitía movilizar grandes volúmenes de combustible de manera ilegal.
Las investigaciones identificaron que municipios hidalguenses como Tepeji del Río, Tula de Allende y Atotonilco de Tula eran utilizados estratégicamente por la organización, tanto por su cercanía con ductos como por su conectividad para el traslado del combustible hacia otros puntos de distribución.
En estos operativos fue detenido Mauricio “N”, alias “Pepón”, señalado como líder del grupo y responsable de coordinar las operaciones logísticas y financieras. Junto a él, también fueron capturados operadores clave, entre ellos empresarios vinculados a empresas gaseras utilizadas como fachada para la comercialización del hidrocarburo ilícito.
El despliegue permitió el aseguramiento de más de 150 mil litros de Gas LP, así como 61 pipas, 55 autotanques, 11 tractocamiones y 20 tanques de almacenamiento. Además, se incautaron armas de fuego, dinero en efectivo, equipos de cómputo y otros indicios que fortalecen las investigaciones en curso.
Uno de los hallazgos más relevantes en Hidalgo fue la localización y clausura de una toma clandestina, utilizada para la extracción directa del combustible. Esta infraestructura permitía a la organización mantener un flujo constante de producto, que posteriormente era distribuido a través de una red de empresas fachada.
De acuerdo con las autoridades, el grupo tenía la capacidad de sustraer hasta 1.5 millones de litros de hidrocarburo por semana, lo que refleja la magnitud de sus operaciones y el impacto económico de sus actividades ilícitas.
El secretario destacó que estas acciones forman parte de la estrategia de seguridad impulsada por el gobierno de Claudia Sheinbaum, la cual prioriza el uso de inteligencia, la coordinación entre instituciones y el combate a las estructuras financieras de la delincuencia.
Con este operativo, Hidalgo queda en el centro del mapa del combate al robo de combustibles, al confirmarse como una de las entidades clave en la operación de redes dedicadas a este delito, cuya desarticulación representa un golpe significativo a sus capacidades logísticas y económicas.