Por: Inés Arroyo
Durante la conferencia presidencial, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, explicó que el programa de restauración de ríos contempla una inversión superior a los 20 mil millones de pesos y tiene como objetivo recuperar no solo los cuerpos de agua, sino también las cuencas, ecosistemas y comunidades que dependen de ellos.
Bárcena destacó que la estrategia no se limitará al retiro de residuos, sino que incluirá acciones de reforestación, construcción de infraestructura hidráulica, plantas de tratamiento, recuperación de humedales y generación de áreas verdes alrededor de los ríos.
“Restaurar no solamente es limpiar el río, es restaurar la cuenca”, señaló la funcionaria, al explicar que el propósito es que la población pueda volver a convivir con estos espacios mediante parques públicos, zonas recreativas y áreas naturales recuperadas.
Como parte de estas acciones, mencionó proyectos específicos como la recuperación de los ahuehuetes en el río Tula, así como la restauración de la laguna de Bojay, donde se analiza la posibilidad de establecer un Área Natural Protegida. También se desarrollan trabajos similares en los ríos Lerma y Atoyac.
La titular de Semarnat subrayó que la participación ciudadana será fundamental para garantizar que los resultados sean permanentes. Detalló que cerca de 40 mil personas han acompañado los recorridos y trabajos de recuperación, lo que permite involucrar a las comunidades en el cuidado de los ecosistemas.
Por su parte, el director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López, explicó que los proyectos incorporarán infraestructura destinada a la convivencia familiar, como deportivos, trotapistas, parques lineales y senderos en zonas de humedales.
Precisó que la instrucción presidencial es que las obras tengan un enfoque integral y no se reduzcan únicamente a la construcción de plantas de tratamiento o sistemas de drenaje, sino que atiendan problemas relacionados con contaminación, deforestación, manejo de residuos y recuperación del entorno.
En este sentido, Alicia Bárcena alertó sobre el impacto de los residuos en los cuerpos de agua al señalar que México genera alrededor de 140 mil toneladas de basura diariamente, una parte importante compuesta por plásticos que terminan contaminando ríos y mares.
Ante esta problemática, el Gobierno federal impulsará acciones relacionadas con educación ambiental, separación de residuos, reciclaje y economía circular para reducir la cantidad de desechos que llegan a los ecosistemas.
Sargazo: de problema ambiental a oportunidad productiva
Durante la misma conferencia, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó la situación del sargazo en Quintana Roo y señaló que el principal reto actualmente es fortalecer los mecanismos para recolectarlo antes de que llegue a las playas.
Alicia Bárcena informó que alrededor de 90 mil toneladas de sargazo se encuentran actualmente navegando frente a las costas de Quintana Roo, mientras que cerca de 9 mil toneladas llegan diariamente a las playas, donde su descomposición genera gases tóxicos.
La estrategia gubernamental contempla aumentar la capacidad de recolección en altamar mediante embarcaciones de la Secretaría de Marina y otros equipos especializados, con una meta de recuperar entre 2 mil 500 y 6 mil toneladas del alga.
La funcionaria explicó que retirar el sargazo antes de su llegada a la costa permitirá transformarlo en productos útiles mediante procesos de economía circular, como la generación de biomasa, biofertilizantes, materiales de construcción, cosméticos y otros productos.
Como ejemplo, destacó el trabajo de una empresa ubicada en Puerto Morelos que actualmente procesa sargazo para producir un biofertilizante que ya es exportado a Estados Unidos.
Además, adelantó que se busca crear un Parque de Economía Circular en Puerto Morelos para impulsar proyectos productivos relacionados con el aprovechamiento del sargazo y fortalecer la participación de empresas dedicadas a su transformación.
Con estas acciones, el Gobierno federal plantea una política ambiental que busca pasar de la atención de problemas aislados a un modelo de restauración ecológica, aprovechamiento sustentable de recursos y recuperación de espacios públicos para las comunidades.
