Sheinbaum destaca acuerdo con radiodifusores sobre defensa de las audiencias

Por: Inés Arroyo 


La discusión sobre los derechos de las audiencias avanzó luego de que la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT) aceptara modificaciones a los lineamientos en la materia, un cambio que la presidenta Claudia Sheinbaum calificó como un paso adelante para fortalecer los derechos de quienes reciben contenidos en los medios de comunicación.

Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que uno de los puntos que generaban mayor discusión estaba relacionado con las sanciones económicas. Afirmó que las diferencias sobre las multas quedaron aclaradas y que existe coincidencia en que no representan un impedimento para aplicar los mecanismos de protección de las audiencias.

El modelo contempla que los medios de comunicación cuenten con un código de ética y un defensor de las audiencias, figura ante la cual los ciudadanos podrán acudir cuando consideren que fueron aludidos o afectados sin fundamento dentro de algún contenido.

Sheinbaum rechazó que este esquema represente una forma de censura. Explicó que la posibilidad de presentar una inconformidad no implica impedir la publicación o transmisión de contenidos, sino establecer un mecanismo para que quienes reciben información puedan plantear sus quejas ante el propio medio.

La presidenta recordó que la discusión sobre la defensa de las audiencias no surgió con su administración, sino que forma parte de un proceso que se ha desarrollado durante varios años en México.

El cambio de postura de la industria radiofónica y televisiva ocurre en medio de la discusión sobre cómo garantizar los derechos de las audiencias sin afectar la libertad de expresión de los medios. Para el gobierno federal, la existencia de códigos de ética y defensores de audiencias permite establecer reglas internas para atender inconformidades sin convertirlas en mecanismos de control sobre los contenidos.

Sheinbaum sostuvo que los acuerdos alcanzados colocan a México en una posición relevante a nivel internacional en materia de protección de las audiencias.

El nuevo escenario abre ahora la etapa de aplicación de estos mecanismos, en la que los defensores de audiencias tendrán un papel central para recibir y procesar las inconformidades de los ciudadanos, mientras los medios deberán operar bajo los códigos de ética correspondientes.