Una sola nacionalidad para gobernar México: reforma ya es constitucional y aplicará desde 2028

Por: Inés Arroyo 

La reforma constitucional que establece la nacionalidad mexicana exclusiva como requisito para quienes busquen la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México quedó formalmente declarada constitucional, luego de recibir el respaldo de 22 congresos locales.

La modificación cambia las reglas de elegibilidad para los principales cargos del Poder Ejecutivo y comenzará a aplicarse a partir de los procesos electorales de 2028. El cambio quedó plasmado en los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución.

A partir de entonces, las personas que tengan una segunda nacionalidad deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatas o candidatos a la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno capitalina. La reforma establece además que quienes ejerzan estos cargos no podrán adquirir o solicitar otra nacionalidad durante su mandato.

Las restricciones también abarcan conductas relacionadas con la ciudadanía extranjera. Quienes ocupen alguno de estos cargos no podrán invocar una nacionalidad distinta ante autoridades de otro Estado, utilizar documentos de identidad extranjeros para esos efectos, ejercer derechos políticos derivados de otra ciudadanía ni solicitar la protección diplomática de otro país.

La modificación, sin embargo, no elimina la posibilidad de que los mexicanos tengan doble nacionalidad. El nuevo requisito está dirigido específicamente a quienes pretendan ocupar la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

El cambio fue impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien planteó la reforma con el argumento de reforzar la soberanía nacional y establecer que quienes encabecen los poderes ejecutivos mantengan un vínculo jurídico y político exclusivo con México.

El proceso legislativo avanzó primero en la Cámara de Diputados, donde el proyecto obtuvo 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención. Posteriormente, el Senado lo aprobó con 86 votos a favor y 42 en contra.

La fecha de aplicación será uno de los puntos centrales de la reforma. Aunque la modificación ya superó el trámite constitucional, las nuevas reglas no serán utilizadas en las elecciones de 2027, sino a partir del proceso electoral de 2028, conforme al régimen transitorio aprobado.

Con ello, quienes busquen competir por la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno en los próximos procesos electorales deberán acreditar no sólo su nacionalidad mexicana por nacimiento, sino también que no mantienen otra nacionalidad al momento de solicitar su registro.