El Amazonas se seca: la pérdida de "ríos voladores" podría convertir la selva en sabana

El Amazonas se seca: la pérdida de "ríos voladores" podría convertir la selva en sabana

Por: Héctor Herrera 

Las sequías que afectan a Perú, los incendios que arrasan con la Amazonía y la disminución de caudales en represas hidroeléctricas evidencian un problema que va más allá de lo visible: la interrupción de los llamados "ríos voladores", flujos de vapor de agua que transportan la humedad del Atlántico al interior de Sudamérica y sostienen la selva amazónica.

Investigadores del Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP) y especialistas como Carlos Nobre advierten que la deforestación implacable está debilitando estos ríos aéreos, lo que podría llevar al suroeste del Amazonas a transformarse de selva tropical a sabana, un ecosistema mucho más seco y con menos biodiversidad. Hasta el 50% de la lluvia en el oeste del Amazonas depende de estos flujos de humedad.

La selva amazónica funciona como una bomba natural: absorbe agua y la libera al aire, retransmitiendo la humedad hacia el oeste. La pérdida de árboles interrumpe este ciclo, reduciendo las lluvias en regiones clave como el sur de Perú y el norte de Bolivia, donde se ubican reservas protegidas como el Parque Nacional Manu. Según los científicos, aunque un país proteja sus parques, la deforestación en Brasil puede impedir que la humedad llegue a estas áreas.

Los efectos ya se sienten: agricultores enfrentan cosechas fallidas, comunidades indígenas ven alteradas sus temporadas de pesca y caza, y las ciudades dependen menos de la energía hidroeléctrica debido a ríos que se secan. La estación seca se ha extendido cinco semanas más y registra entre 20 y 30% menos lluvia que hace 45 años, mientras la selva ha perdido 17% de su cobertura, principalmente por ganadería y cultivo de soja.

El análisis del MAAP indica que los ríos voladores se ven especialmente afectados en la estación seca, cuando los frentes de deforestación en el sur de Brasil reducen el número de árboles que mantienen el flujo de humedad. Proyectos de infraestructura, como la carretera BR-319, podrían acelerar aún más la pérdida de selva intacta.

Para evitar un colapso, los expertos recomiendan cero deforestación, restauración forestal a gran escala, protección de selvas intactas y respeto a los derechos de comunidades indígenas, además de cooperación regional entre los países amazónicos. Mantener el calentamiento global por debajo de 2 °C es clave para preservar la selva y los ríos voladores que sostienen no solo el ecosistema, sino la agricultura, la biodiversidad y la estabilidad climática de toda Sudamérica.

"La pérdida de lluvias ya está desincronizando los calendarios ecológicos de las comunidades indígenas y alterando la vida de millones de personas", advierten los científicos. Salvaguardar la Amazonía y sus ríos voladores es, aseguran, una urgencia ambiental y social que trasciende fronteras.