La Ley Olimpia se consolida como modelo regional contra la violencia digital


Por: Héctor Herrera 

 La experiencia mexicana en el combate a la violencia digital dio un paso decisivo en el ámbito internacional. La Organización de los Estados Americanos (OEA) adoptó la Ley Olimpia como base para la creación de la Ley Modelo Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Digital contra las Mujeres por Razones de Género, un instrumento que busca orientar a los países del continente en la protección de los derechos de las mujeres en entornos digitales.

La iniciativa fue presentada por el Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI) y representa un reconocimiento al trabajo impulsado desde México por colectivas feministas, activistas y autoridades, que lograron visibilizar la violencia sexual digital como una forma específica de agresión que impacta la vida personal, social y profesional de las víctimas.

Desde la Secretaría de las Mujeres, se destacó que la Ley Olimpia permitió nombrar y sancionar conductas que durante años fueron minimizadas o normalizadas en redes sociales y plataformas digitales. Su aplicación ha contribuido a generar conciencia sobre el daño que provoca la difusión no consentida de contenidos íntimos y otras prácticas de violencia digital, además de sentar bases legales para su atención.

Durante la presentación del modelo ante instancias internacionales, la subsecretaria del Derecho a una Vida Libre de Violencia, Ingrid Gómez Saracibar, advirtió que este tipo de agresiones no deben considerarse hechos aislados. Señaló que la violencia digital es una extensión de las desigualdades de género y una herramienta de control que limita la participación de las mujeres en el espacio público digital. De acuerdo con datos oficiales, el 87 por ciento de las personas agresoras identificadas son hombres, lo que confirma su carácter estructural.

La Ley Modelo Interamericana retoma los principios centrales de la legislación mexicana, como la priorización de la eliminación inmediata de contenidos, la reparación del daño y la obligación de los Estados de garantizar procesos accesibles y sin revictimización. Asimismo, plantea la necesidad de actualizar los marcos legales frente a nuevas amenazas, como la manipulación de imágenes mediante inteligencia artificial.

Autoridades mexicanas subrayaron que la eficacia del modelo dependerá de su correcta implementación. Entre los retos identificados se encuentran la capacitación de policías y fiscalías, la coordinación entre países y la corresponsabilidad de las plataformas digitales, a fin de evitar que internet continúe siendo un espacio de impunidad.

Las cifras refuerzan la urgencia de esta agenda: en México, más de 10 millones de mujeres han enfrentado algún tipo de violencia en línea. Frente a este panorama, la adopción del modelo interamericano coloca a la Ley Olimpia como un referente regional y abre la puerta a una respuesta más articulada contra la violencia digital.

Con este paso, México reafirma su compromiso de impulsar entornos digitales seguros, donde el ejercicio de los derechos de las mujeres no implique exposición a la violencia, y donde la tecnología sea una herramienta de libertad, no de agresión.