Desde el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, la mandataria detalló que el presupuesto contempla 3 mil 360 millones de pesos para drenaje, 3 mil 80 millones para agua potable y 560 millones para saneamiento, lo que representa un incremento del 77% en inversión de obras respecto al año anterior.
En drenaje, se realizarán 318 intervenciones que incluyen modernización de equipos electromecánicos para prevenir inundaciones y la construcción de 10 mil metros de nuevos colectores en alcaldías como Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Tlalpan. Además, se cuadruplicará la meta anual de desazolve, alcanzando mil 200 kilómetros de red limpiada en 2026.
Uno de los anuncios más relevantes es la incorporación de tecnología satelital y georradar terrestre para detectar socavones y revisar hasta 800 kilómetros de infraestructura subterránea, así como equipo robotizado capaz de reducir tiempos de inspección de semanas a horas.
En agua potable, se proyectan 304 acciones que permitirán triplicar la reparación de fugas y recuperar 300 litros por segundo, equivalentes a 3 mil pipas diarias. También se rehabilitarán 40 pozos y plantas de bombeo, y se ampliará la capacidad de tratamiento hasta 500 litros por segundo, fortaleciendo un modelo de circularidad hídrica.
El titular de la Secretaría de Gestión Integral del Agua, Mario Esparza Hernández, recordó que las lluvias atípicas del año pasado alcanzaron volúmenes equivalentes al doble de la capacidad del Sistema Cutzamala, lo que obliga a reforzar la prevención.
Con una inversión total que alcanzará 19 mil millones de pesos en política hídrica este año, el gobierno capitalino busca consolidar una ciudad más resiliente, tecnológicamente preparada y con infraestructura propia capaz de responder a los retos climáticos presentes y futuros.