Inversión histórica y definiciones clave del nuevo gobierno

Por: Héctor Herrera 

La conferencia matutina del 3 de febrero estuvo marcada por uno de los anuncios económicos más relevantes del inicio del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum: la presentación de un ambicioso plan de inversión en infraestructura que busca reactivar el crecimiento económico del país bajo un enfoque de bienestar social y planeación de largo plazo.

Durante la mañanera, el gobierno federal dio a conocer el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, que contempla una inversión total de 5.6 billones de pesos, combinando recursos públicos y privados. El objetivo central es fortalecer sectores estratégicos como energía, transporte, salud, agua, puertos y obras hidráulicas, con una lógica de desarrollo regional y generación de empleo.

De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, este plan permitiría elevar la inversión en infraestructura hasta el 2 % del Producto Interno Bruto, una cifra que, de concretarse, podría impulsar un crecimiento económico cercano al 3 % anual. La presidenta subrayó que no se trata únicamente de construir obras, sino de garantizar que estas tengan un impacto directo en la calidad de vida de la población, especialmente en regiones históricamente rezagadas.

Uno de los puntos clave del anuncio fue la explicación de los mecanismos de inversión mixta, mediante los cuales el Estado mantendría la rectoría de los proyectos estratégicos, mientras que el sector privado participaría bajo esquemas regulados y transparentes. Para ello, se anunció la creación de un Consejo de Planeación Estratégica de la Inversión, encargado de coordinar, evaluar y dar seguimiento a los proyectos prioritarios del sexenio.

En materia de política exterior, la presidenta informó que México enviará ayuda humanitaria a Cuba, precisando que el contenido del apoyo se definirá tras evaluar las necesidades más urgentes del país caribeño. Sheinbaum enfatizó que esta acción responde a una tradición de solidaridad internacional y aseguró que no debería generar tensiones con Estados Unidos. Además, dejó abierta la posibilidad de que México actúe como mediador diplomático, siempre que las partes involucradas lo soliciten.

En el ámbito político interno, la mandataria fue cuestionada sobre la salida de Adán Augusto López como coordinador de Morena en el Senado. Sheinbaum aclaró que no existe información oficial sobre investigaciones en su contra y sostuvo que, de haberlas, correspondería a la Fiscalía General de la República informar al respecto.

La mañanera del 3 de febrero dejó claro que el gobierno federal apuesta por una narrativa de estabilidad, planeación y crecimiento económico con enfoque social. El reto, advirtió la presidenta, será convertir estos anuncios en resultados tangibles y sostenibles a lo largo del sexenio.