Por: Héctor Herrera
Un operativo coordinado entre fuerzas federales y estatales derivó en la captura de 11 presuntos integrantes de grupos criminales, el aseguramiento de un importante arsenal y el desmantelamiento de infraestructura utilizada para la producción de drogas sintéticas en distintos municipios de Sinaloa.
Las acciones fueron ejecutadas por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Fiscalía General de la República, Guardia Nacional, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, así como corporaciones estatales de seguridad y procuración de justicia.
Entre los detenidos destaca Iván “N”, identificado por las autoridades como líder regional de una organización criminal. Su captura se realizó en los municipios de Culiacán y Mocorito, donde además fueron asegurados vehículos, armas largas, cargadores y equipo táctico.
Los operativos se extendieron a Concordia, Rosario, Mazatlán, San Ignacio, Escuinapa, Elota y Cosalá, permitiendo la localización de armamento, municiones y explosivos utilizados presuntamente por células delictivas que operan en la entidad.
El balance de los aseguramientos refleja la magnitud de las operaciones. Autoridades decomisaron al menos 43 armas de fuego, entre ellas un fusil Barrett de alto poder, cientos de cargadores y más de seis mil cartuchos útiles. Asimismo, fueron localizados siete artefactos explosivos improvisados, decenas de estopines eléctricos y material empleado para la fabricación de explosivos.
En materia de narcóticos, las fuerzas de seguridad aseguraron siete kilogramos de goma de opio y detectaron seis áreas utilizadas para la elaboración de metanfetaminas en comunidades de Culiacán y Cosalá.
Durante estas acciones también fueron decomisados un reactor de síntesis orgánica, 5 mil 490 litros de precursores químicos y 250 kilogramos de sustancias utilizadas para la producción de drogas sintéticas, insumos que representan una capacidad significativa para la fabricación de narcóticos a gran escala.
De acuerdo con estimaciones oficiales, la infraestructura asegurada y los materiales decomisados representan una afectación económica de aproximadamente 110 millones de pesos para las organizaciones criminales.
Los operativos se desarrollan en medio del reforzamiento de las estrategias de seguridad en Sinaloa, una de las entidades donde las autoridades federales han concentrado acciones para contener la operación de grupos delictivos vinculados al tráfico de drogas, armamento y generación de violencia.
Más allá del número de detenidos, el aseguramiento de explosivos, armamento de alto poder y laboratorios clandestinos evidencia la capacidad operativa que mantienen las organizaciones criminales en diversas regiones del estado, así como la dimensión de los recursos empleados para la producción y distribución de drogas sintéticas. Los resultados de esta operación representan uno de los golpes más relevantes de las últimas semanas contra estructuras criminales con presencia en territorio sinaloense.