Si insisten en romper la alianza en Nuevo León para 2027, tendrán que asumir las consecuencias a nivel nacional: Ariadna Montiel

 

La presidenta de Morena, Ariadna Montiel, envió un mensaje claro y contundente al Partido del Trabajo: si insisten en romper la alianza en Nuevo León para 2027, tendrán que asumir las consecuencias a nivel nacional. Según fuentes cercanas a la dirigencia morenista, Montiel fue directa al advertir a Alberto Anaya que no aceptará que el PT condicione candidaturas estatales de forma unilateral.

El trasfondo de esta tensión es la insistencia del PT por colocar a su propio candidato en Nuevo León. Jesús Elizondo, perfil que Ariadna Montiel ya rechazó internamente en Morena, apareció como puntero en encuestas del propio PT. Anaya busca capitalizar la estructura que tiene el partido en la entidad —calculada en torno a los 40 mil votos— para negociar espacios en otros estados, particularmente en Zacatecas, donde el PT aspira a tener incidencia.

Sin embargo, la respuesta de Montiel fue más dura de lo que Anaya esperaba. Desde Morena consideran que el PT necesita más a la 4T de lo que la 4T necesita al PT en la mayoría de los estados. Un deslinde en Nuevo León, advierten, podría traducirse en la pérdida de apoyos institucionales y en un debilitamiento significativo de su marca de cara a 2027.

El riesgo para el PT no es menor. Alejarse de la coalición oficialista podría impactar su operación territorial y exponerlo a una campaña de desgaste mediático, similar a la que enfrentó el PRD cuando se alejó de la izquierda. Además, en Nuevo León el PT ya ha operado en coordinación con Movimiento Ciudadano en algunos espacios desde 2024, lo que genera suspicacias dentro de Morena.

Al interior del partido guinda en Nuevo León hay preocupación real. Consideran que sin la estructura del PT la elección de 2027 se complicaría significativamente, ya que en la última contienda por el Senado ninguna de las principales fuerzas logró una ventaja clara y el último escaño se definió en tribunales. Una candidatura dividida de la 4T podría dejarlos fuera de la contienda por la gubernatura.

Por ahora, el ultimátum de Ariadna Montiel pone al PT en una posición incómoda: o modera sus pretensiones en Nuevo León o asume el costo de una ruptura más amplia con la alianza que lo ha mantenido con registro y presencia nacional.